Sismo expuso brecha entre el Hub de Howard y la ayuda en terreno
Panamá tiene un centro logístico regional de primer nivel, pero la distribución a las zonas afectadas tardó y la comunicación oficial no convenció.
El centro logístico regional de asistencia humanitaria, conocido como Hub de Howard y ubicado en Panamá Pacífico, activó sus operaciones tras el terremoto que sacudió las provincias centrales. Según el análisis publicado, en ese complejo funcionan de manera articulada el depósito de respuesta humanitaria de Naciones Unidas, la Federación Internacional de la Cruz Roja y el depósito nacional del Sinaproc. Desde allí se movilizaron insumos preposicionados, se abrieron depósitos estratégicos y se coordinaron aeronaves en poco tiempo.
Pese a esa capacidad, la ayuda no llegó con la misma rapidez a comunidades como Tonosí, Mariato y las serranías de Azuero. El texto explica que el problema estuvo en la llamada última milla, es decir, el tramo final de la entrega. Los suministros se quedaron en centros de acopio provinciales porque faltó una red de transporte liviano, con vehículos 4x4, embarcaciones pequeñas o rutas cortas, capaz de llegar a los caminos más angostos. A esto se sumaron derrumbes no previstos y la exigencia de completar censos de evaluación estructural antes de entregar auxilio básico.
La fuente sostiene que, en ese vacío, la ciudadanía organizó caravanas de ayuda con productores, clubes cívicos, gremios, ganaderos y familias particulares. Ese esfuerzo llevó alivio donde el Estado no llegaba, pero también generó problemas: vías de montaña colapsadas por el tráfico de particulares, entregas duplicadas en zonas accesibles y desabastecimiento persistente en caseríos apartados.
El texto señala además una falla de comunicación. Según la fuente, la población no conoce el funcionamiento del Hub ni la presencia de organismos internacionales en el país. La vocería oficial, indica el análisis, aseguró que todo estaba bajo control mientras la televisión, la radio y las redes mostraban a pobladores pidiendo ayuda entre réplicas de alta magnitud. Para el texto, esa diferencia afectó la credibilidad del Gobierno y alimentó la indignación.
La conclusión de la fuente es que una crisis de este tipo pone a prueba la capacidad física de respuesta y también la confianza entre autoridades y ciudadanos. Según el análisis, la logística moderna necesita infraestructura, transparencia y una comunicación clara sobre tiempos de llegada, porque una ayuda que no llega a tiempo pierde su utilidad.