Qué pasó y por qué importa
El 9 de octubre un terremoto sacudió Panamá con más fuerza en las provincias centrales y en Azuero. Las notas no coinciden en la magnitud: unas hablan de 7.5 y otras de 7.7. El Gobierno declaró Estado de Emergencia nacional, y miles de familias quedaron damnificadas. El sismo golpeó viviendas, escuelas, acueductos, sedes judiciales y la economía de comunidades que ya cargaban con problemas previos.
Las últimas semanas
Tras el sismo se suspendieron las clases y muchas actividades comerciales. En Torio, Veraguas, varias familias perdieron sus casas y hoy viven en albergues temporales. El Órgano Judicial cerró la Ciudad Judicial de Penonomé, inaugurada en 2019 con una inversión de $13.5 millones, y repartió sus despachos entre otros edificios de Coclé, Veraguas y Los Santos mientras se revisa su seguridad.
Para el 20 de octubre, autoridades locales y del Gobierno Central anunciaron que no habrá desfiles patrios, festivales ni actos solemnes en varios distritos, y la lista podría crecer. En Santiago de Veraguas se investiga la muerte de un bebé de dos meses que vivía con su madre en una carpa. El Minsa informó que el niño tenía hidranencefalia y recibía cuidados paliativos.
La Universidad de Panamá retomó de forma progresiva las clases presenciales después de una semana sin ellas. El Meduca prevé reabrir 770 escuelas desde el miércoles, y los padres de familia piden ver los informes de las inspecciones de los planteles.
Las cifras clave
Unas 3,800 personas siguen en albergues. El Mides reporta 3,827 en 55 refugios, y el Minsa vigila 54. Salud detectó 200 casos de enfermedades gastrointestinales, que ya van bajando, y contaba 2,826 atenciones al 19 de octubre, con Veraguas y Herrera a la cabeza.
En el agua, 24 acueductos rurales sufrieron daños y 22 ya funcionan. Malena y Furniales siguen pendientes. En Herrera y Los Santos, cerca de 150 mil personas todavía no pueden tomar agua directo del grifo por una contaminación que arrastran desde hace casi año y medio.
Mediciones preliminares muestran que en Búcaro, Tonosí, el suelo se movió hasta 1.20 metros, y que Isla Cañas se hundió entre 15 y 30 centímetros. Estados Unidos subió su ayuda humanitaria a $6 millones.
Qué sigue
En la Asamblea hay un anteproyecto que permitiría a los municipios afectados usar hasta el 100% de lo que reciben por impuesto de inmuebles para atender la emergencia. Varios diputados piden que la atención a los damnificados vaya por delante del presupuesto y las reformas electorales. APEDE y la CCIAP reclaman inspecciones más rápidas y financiamiento para reabrir los negocios que no sufrieron daños. Aún no hay una estimación definitiva de las pérdidas.