El 3 de noviembre de 1903 marcó la independencia de Panamá
Una abogada y profesora universitaria sostiene que la fecha no debe reducirse a una separación de Colombia, sino a el nacimiento del Estado panameño.
Una abogada y profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá sostiene que el 3 de noviembre de 1903 debe entenderse como el día en que nació la independencia del país, y no solo como una separación de Colombia. Según su planteamiento, la expresión tradicional es insuficiente y merece revisarse a la luz de la ciencia política y del derecho internacional.
La autora distingue entre ambos conceptos. La separación es el acto por el cual un territorio deja de formar parte de un Estado existente. La independencia, en cambio, es la condición jurídica que surge después, cuando existe un poder capaz de gobernarse y de actuar frente a otros Estados. Para respaldar esa diferencia cita al jurista suizo Max Huber, quien en el caso de la Isla de Palmas de 1928 vinculó la independencia con el ejercicio exclusivo de las funciones estatales, y al internacionalista australiano James Crawford, para quien un Estado existe cuando reúne los elementos para actuar como sujeto del derecho internacional.
Desde esa perspectiva, el texto afirma que llamar al hecho solo separación confunde el medio con el resultado. La ruptura con Colombia fue el paso que hizo posible el cambio, pero la consecuencia fue la creación de una entidad soberana. Con ello, Panamá dejó de ser un departamento colombiano y pasó a ser un Estado reconocido por la comunidad internacional.
La columna revisa los elementos clásicos del Estado a partir de autores como Georg Jellinek, Hermann Heller, Max Weber y el constitucionalista panameño César Quintero. A juicio de la autora, Panamá reunía población con identidad propia, un territorio definido correspondiente al antiguo Departamento de Panamá y un gobierno propio. Desde esa fecha, las autoridades colombianas dejaron de ejercer control efectivo sobre el istmo. La Junta Provisional de Gobierno asumió las funciones públicas, mantuvo el orden, organizó la administración y comenzó a dirigir las relaciones exteriores. Luego fue convocada una Convención Nacional que aprobó la Constitución de 1904.
El reconocimiento internacional completa ese cuadro. Estados Unidos reconoció a Panamá de facto entre el 6 y el 7 de noviembre de 1903, y de jure el 13 de noviembre. Francia lo hizo el 14 de noviembre, y después siguieron otros países, entre ellos China, Alemania, Japón, Italia, Suiza y Costa Rica. La autora reconoce que el interés estadounidense en un canal interoceánico marcó el contexto de los hechos, pero sostiene que ese antecedente no altera el resultado jurídico, pues muchos Estados han surgido con apoyo externo.
La conclusión de la columna es que la formulación heredada debe superarse. Según la autora, ese día no solo se rompió un vínculo político, sino que surgió una república soberana llamada Panamá.