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ECONOMÍA

III Congreso de Tributación Internacional llega a Panamá con Jay Rosengard en noviembre

El coautor del manual de Stiglitz plantea que cada política fiscal debe dejar claro quién gana y quién paga.

Opinión BULLA, 7:00 p.m. · 2 min de lectura
III Congreso de Tributación Internacional llega a Panamá con Jay Rosengard en noviembre

Un tributarista advierte que el III Congreso de Tributación Internacional, previsto para mediados de noviembre, recibe poca atención pública en Panamá, pese a que los temas que se discutirán afectan a todos. La reacción habitual ante un encuentro de este tipo es preguntarse qué tiene que ver con la vida diaria de la mayoría, y el autor sostiene que la respuesta sí importa, porque las discusiones sobre sustancia, transparencia y competencia tributaria terminan influyendo en las finanzas del país.

El evento contará con la presencia de Jay Rosengard, coautor junto al premio nobel Joseph Stiglitz del manual de referencia sobre economía del sector público. Su planteamiento más citado es que, antes de defender una política en nombre del interés público, hay que señalar quién gana y quién pierde con ella, indicando el sector, los actores involucrados y las cifras en juego.

Según el texto, en Panamá la política fiscal suele debatirse en espacios cerrados, entre gremios, asesores y funcionarios que rara vez comparten una misma mesa. Identificar públicamente a los beneficiarios y a los perjudicados de una decisión tributaria es, en la práctica, una excepción. Los eventos abundan y los comunicados institucionales también, pero los momentos en que se dice con claridad qué exoneración favorece a qué sector y cuánto cuesta al fisco son escasos.

El autor recuerda la reforma de sustancia económica aprobada este año. Según su análisis, esa reforma generó mucha discusión técnica y numerosos pronunciamientos oficiales, pero poca conversación pública sobre quién se beneficia de cada condición del nuevo régimen y quién asume su costo administrativo.

El texto plantea dudas sobre si el debate del congreso será igual de franco dentro del salón que fuera de él, y si terminará en generalidades sobre competitividad y atracción de inversión. También señala que el presupuesto sigue siendo el instrumento más determinante de la política pública, por lo que las decisiones fiscales deben someterse a un escrutinio que incluya a empresarios, ciudadanos y al propio Estado.

El autor es abogado tributarista, socio fundador de Herrera-Martínez y exdirector del Departamento Jurídico de la DGI. También es presidente de Grupo IFA Panamá, organizador del congreso. Para él, el verdadero reto de noviembre será aprovechar el encuentro entre quien plantea la pregunta sobre ganadores y perdedores y quienes tienen el poder de convertir esa propuesta en una política concreta.

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