Cobre Panamá sigue marcando el rumbo económico del país, según análisis de Deloitte
Tras 32 meses de paralización, la mina sigue pesando en el crecimiento, las finanzas públicas y la percepción de riesgo soberano.
Tras 32 meses de paralización, la economía panameña ha dejado de percibir más de US$6,300 millones por la suspensión de Cobre Panamá. Así lo sostiene un nuevo análisis de la firma Deloitte, elaborado a través de Econosignal, su herramienta de inteligencia económica. El estudio concluye que la definición sobre el futuro del proyecto será determinante para el crecimiento, la estabilidad fiscal y la percepción de riesgo soberano del país.
Antes de que se suspendieran las operaciones en 2023, la mina representaba cerca del 5% del Producto Interno Bruto. Desde entonces, los datos recopilados por Econosignal muestran una caída cercana al 75% en las exportaciones de bienes, una reducción de alrededor del 65% en la inversión extranjera directa y la pérdida estimada de unos 40,800 empleos, tanto directos como indirectos.
Aunque la extracción sigue detenida, el procesamiento y la exportación del mineral que quedó almacenado continúan. Según el informe, el acopio inicial superaba los 38 millones de toneladas, y al momento del análisis cerca de 16% ya había sido procesado.
En el plano fiscal, el estudio reconoce avances. El déficit llegó a 6.23% del PIB en 2024, afectado por la pérdida de ingresos del cierre minero, pero al mes de julio de este año se redujo a 2.78% del PIB. Aun así, el margen de maniobra se estrecha: el techo legal del déficit baja a 3.0% en 2027 y a 1.5% hacia 2030, mientras la deuda se ubica entre 66% y 67% del PIB. Por eso, cumplir las metas fiscales dependerá cada vez más de un gasto público bien administrado y de una recaudación tributaria más fuerte.
Econosignal considera que una mayor claridad sobre la hoja de ruta, sus plazos y condiciones de ejecución ayudaría a reducir la incertidumbre y ofrecería más visibilidad sobre el escenario económico de mediano plazo. Daniel Zaga, socio economista en jefe de Deloitte para Latinoamérica hispanohablante, indicó que en esta etapa el foco estará en esos próximos pasos, porque mercados, inversionistas y agencias calificadoras los usarán para evaluar las perspectivas económicas y fiscales del país.