MiBus calcula pérdidas de $120 millones por tarifas sin actualizar en nueve años
El gerente de la empresa pide revisar el contrato con la ATTT y anuncia 60 buses de nueve metros para llegar a las barriadas.
Carlos Sánchez Fábrega, gerente general de MiBus, atribuyó parte de las dificultades financieras de la empresa al incumplimiento de las revisiones tarifarias previstas en el contrato de concesión con la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT). Según sus cálculos, la diferencia entre lo que la empresa recibió y lo que habría percibido con esos ajustes ronda los $120 millones. El gerente aclaró que se trata de una estimación preliminar.
Sánchez Fábrega sostuvo que la tarifa que se cobra hoy fue fijada hace nueve años, aunque el contrato prevé revisiones anuales. Según él, la ausencia de esos ajustes ha tenido un peso importante en las finanzas de la compañía. Indicó que el contrato necesita actualizarse y que ambas instituciones deben mejorar la coordinación para regularizar su cumplimiento. Reconoció que, en el pasado, se perdió parte del seguimiento institucional que correspondía, aunque dijo que existe coincidencia con la dirección de la ATTT en avanzar.
En cuanto al financiamiento, el gerente afirmó que el aporte del Estado representa alrededor del 65% del sostenimiento del transporte público en Panamá. Como referencia, mencionó que los subsidios rondan el 50% en América Latina y pueden llegar al 70% en Estados Unidos. Añadió que servicios como las rutas nocturnas, los domingos y los horarios de baja demanda necesitan respaldo estatal para mantenerse.
La empresa también reportó una caída en su uso. Según Sánchez Fábrega, MiBus movilizaba unos 650 mil pasajeros en días hábiles durante 2019 y hoy transporta cerca de 500 mil, una reducción de aproximadamente 150 mil diarios. Relacionó esa baja con la pandemia y con la aparición de otras alternativas de transporte, mientras que el Metro de Panamá, según el funcionario, ha mantenido su demanda. Asimismo, señaló que la flota está envejecida y requiere renovación.
Para responder a esta situación, MiBus prevé recibir 60 buses de nueve metros en noviembre y comenzar a operarlos en las primeras rutas a principios del próximo año. La estrategia tiene dos frentes: reemplazar unidades grandes en sectores de calles estrechas, que equivaldrían a un tercio de los cambios, y abrir nuevas rutas en comunidades sin cobertura, que concentrarían los otros dos tercios. El gerente dijo que la empresa busca recuperar espacios que operadores formales e informales ocuparon cuando MiBus redujo su servicio, aunque aclaró que no se opone a la competencia. También contempla incorporar buses eléctricos para reducir su dependencia del diésel.
Sánchez Fábrega identificó tres desafíos: introducir vehículos eléctricos, adquirir buses pequeños para las barriadas y revisar el contrato de concesión. Propuso que otros operadores participen en el transporte público bajo un esquema que amplíe la cobertura. MiBus es subsidiaria del Metro de Panamá, pero su contrato está suscrito con la ATTT, entidad que representa al Estado en esa relación. Para el gerente, resolver el tema del contrato es clave para mejorar la situación financiera de la empresa y llevar el servicio a comunidades que hoy dependen del transporte informal.