Suribeth respira por sí misma y comienza terapias para recuperar su movilidad
El Ministerio de Salud informó que la joven de 22 años, herida durante el sismo en Macaracas, permanece consciente y evoluciona favorablemente en el Santo Tomás.
El Ministerio de Salud (Minsa) dio a conocer un informe sobre el estado de salud de Suribeth Sadai Cortéz Atencio, una joven de 22 años que resultó gravemente herida durante el sismo que afectó Macaracas, en la provincia de Los Santos. Según la institución, la paciente evoluciona favorablemente en el Hospital Santo Tomás, en la ciudad de Panamá, donde registra avances en su proceso de recuperación.
La joven había sido intubada después de una cirugía por un trauma craneoencefálico. Ahora ya respira por sí misma, permanece consciente y ha logrado comunicarse con el personal médico que la atiende. Para el Minsa, son señales claras de que su cuadro sigue mejorando.
Las evaluaciones médicas también han dado resultados alentadores. Los estudios realizados no detectaron lesiones dentro del cerebro ni afectaciones en el corazón, y su organismo responde bien a los cuidados que recibe. Aun así, la paciente presenta dificultades para mover los brazos y las piernas, en especial el brazo derecho, por lo que recibe fisioterapia y sigue bajo evaluación especializada para mejorar su movilidad.
El equipo multidisciplinario que la atiende analiza la posibilidad de iniciar su alimentación por vía oral. Mientras tanto, continúa con tratamiento mediante una vía intravenosa especial. El Minsa indicó que se mantiene atento a su evolución y acompaña a Suribeth y a su familia en cada etapa del proceso.
La institución también coordina las evaluaciones y el apoyo que la joven pueda necesitar cuando regrese a casa, incluidos equipos de movilidad y atención en su comunidad.
Según el relato de sus familiares, Suribeth había logrado salir de su habitación y buscaba una salida de la casa cuando parte de la estructura se desplomó sobre ella. Como tiene dificultades para caminar, no pudo ponerse a salvo y quedó bajo los escombros. Su abuela también quedó atrapada, y una viga le golpeó el brazo izquierdo y le provocó fracturas. Tras una operación, sus familiares indicaron que se encontraba estable.
En medio del polvo y las paredes destruidas, su tía Gumercinda logró sacar a ambas con ayuda de los vecinos y trasladarlas al centro médico más cercano, el hospital de Las Tablas. Al llegar a Macaracas, Suribeth estaba desmayada. Los médicos de Las Tablas advirtieron que su condición era crítica, la intubaron y, por la gravedad de sus lesiones, la trasladaron en helicóptero a la ciudad de Panamá. Según la última actualización que recibieron sus familiares, se mantiene estable.