Más de un millón de clientes de Ueno Bank en Paraguay recuperan sus fondos
El Banco Central informó que las garantías de depósitos ya se pagaron a 1.196.000 personas en dos días.
Cerca de 1,2 millones de clientes del extinto Ueno Bank en Paraguay recibieron la devolución de sus fondos durante los dos últimos días. El pago comenzó después de que el jueves se anunciara el inicio de la entrega de las garantías de depósitos, según informó el sábado el Banco Central de Paraguay (BCP).
En una conferencia de prensa, el titular interino de la entidad, Pedro Acosta, detalló que los desembolsos suman 996.000 millones de guaraníes, equivalentes a 160 millones de dólares. Acosta habló tras una reunión con el nuevo presidente, Pedro Alliana, que había asumido el cargo horas antes. Según sus datos, en las jornadas del jueves y el viernes ya se habían beneficiado 1.196.000 personas.
Los pagos se organizaron por tramos. La primera tanda abarcó montos desde 1 millón hasta 10 millones de guaraníes, unos 1.601,60 dólares. La segunda va desde 10 millones de guaraníes hasta 40 salarios mínimos, que equivalen a 121,7 millones de guaraníes, unos 19.787 dólares.
El cierre de Ueno, que tenía 2,94 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, desató una de las mayores crisis políticas del país. La situación derivó en la destitución del presidente Santiago Peña tras un juicio político y en la renuncia del extitular del BCP, Carlos Carvallo. Ambos fueron señalados por sus vínculos con la entidad liquidada y se encuentran detenidos dentro de un proceso que también involucra a directivos del banco.
El cierre afectó también a unos 32.000 jubilados que cobraban sus pagos a través de cuentas en Ueno. Además, el Instituto de Previsión Social (IPS) tiene invertidos 355 millones de dólares en esa institución. Su presidente, Derlis León, anunció que más de 90.000 jubilados del país cobrarán sus salarios y aguinaldos el 17 de noviembre, y que los 32.000 afectados están terminando su migración a otros ocho bancos.
El proceso comenzó el martes, cuando el BCP ordenó la resolución o cierre de Ueno tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. Al día siguiente, el Congreso aprobó en tiempo récord una ley, promulgada por Peña cuando aún estaba en el poder, para acelerar la entrega de los recursos retenidos en un plazo mínimo de 24 horas.