Hoy por hoy: el gasto que nadie detiene
Cuando en una empresa crecen los gastos desproporcionadamente, sin ningún plan de inversión a la vista, es muy probable que se deba a la negligencia de alguien, a que los controles sean ineficaces o a que alguien esté beneficiándose indebidamente de los recursos. Pero en la Asamblea Nacional —como si se tratara de un reality show— todo vale. Para este año, el Legislativo debía operar con un presupuesto de $98.7 millones, pero, hasta el 30 de septiembre pasado, lo habían modificado hasta llevarlo a $203.5 millones, un incremento porcentual del 106%. De cada $10, nueve se van en “funcionamiento”
Cuando en una empresa crecen los gastos desproporcionadamente, sin ningún plan de inversión a la vista, es muy probable que se deba a la negligencia de alguien, a que los controles sean ineficaces o a que alguien esté beneficiándose indebidamente de los recursos. Pero en la Asamblea Nacional —como si se tratara de un reality show— todo vale. Para este año, el Legislativo debía operar con un presupuesto de $98.7 millones, pero, hasta el 30 de septiembre pasado, lo habían modificado hasta llevarlo a $203.5 millones, un incremento porcentual del 106%. De cada $10, nueve se van en “funcionamiento”