Columnista analiza tras elecciones de EUA la diversidad demócrata y el miedo al socialismo
El autor sostiene que el voto del 3 de noviembre rechazó la corrupción y puso a prueba la democracia estadounidense. Recuerda también una anécdota de 1974 sobre los viajes a Cuba.
En 1974, el autor de una columna de opinión recuerda una conversación durante una comida con un residente de pediatría de la Universidad de Tulane. Su interlocutor consideraba lógico que, en las décadas de 1960 y 1970, los panameños que quisieran viajar a Cuba necesitaran la aprobación del gobierno estadounidense, anotada en el pasaporte. Para el columnista, esa idea reflejaba un temor exagerado al comunismo, que llegaba hasta lo cotidiano.
Desde ese episodio, el autor conecta el tema con la reciente campaña electoral en Estados Unidos, en la que, según señala, se repitieron consignas que confunden socialismo y comunismo. Sostiene que ese discurso de miedo proyectó en América Latina una imagen del país que dejaba fuera la esclavitud, la discriminación y los asesinatos políticos.
El 3 de noviembre, los votantes se pronunciaron en las urnas. Según el columnista, el resultado respondió al encarecimiento de los alimentos y la gasolina, al deterioro de la educación y la salud, al desprecio por las leyes y a denuncias de corrupción en beneficio de familiares y allegados del poder. También señala la contradicción de quienes guardan silencio ante el autoritarismo, el abandono de compromisos sanitarios y alimentarios, las amenazas sobre territorios y vías marítimas y el trato a los migrantes.
Sobre este último punto, el texto indica que muchos migrantes no tienen acceso a la seguridad social ni al seguro médico. Aun así, en 2022, los inmigrantes indocumentados pagaron 96,700 millones de dólares en impuestos, incluidos 25,700 millones en aportes al Seguro Social.
Citando a Anne Applebaum, el columnista afirma que en estas elecciones no solo se disputó el control del Congreso, sino también el futuro de la democracia. Considera que los intentos de Trump de redibujar distritos para favorecer a su partido pusieron a prueba ese sistema.
El autor destaca la diversidad del Partido Demócrata. Entre los electos hay gobernadoras, médicos y representantes indígenas. Según los datos citados, fueron elegidas al menos 17 gobernadoras, 13 de ellas demócratas. Además, resultaron electos 25 médicos, 20 de ellos demócratas, y nueve indígenas estadounidenses, todos del mismo partido.
Entre las preocupaciones de esos electos figuran la atención médica oportuna, la seguridad económica en la jubilación, las escuelas públicas de calidad, los servicios para veteranos, la protección frente al desempleo, las bibliotecas públicas y el seguro de los depósitos bancarios. El columnista observa que algunos califican con temor de "socialistas" a estos servicios.
En su conclusión, el autor afirma que el 3 de noviembre fue una ocasión para expresar un rechazo a la corrupción y una defensa de la libertad y la justicia, aunque Trump no era candidato y su gestión estuvo en juego.