Panamá debate un fondo digital para que trabajadores compartan beneficios de la IA
Una propuesta neosindical plantea crear un fondo financiado con impuestos y cooperación internacional. Su viabilidad todavía debe evaluarse.
La inteligencia artificial está cambiando la forma en que se organiza el trabajo, se produce y se reparte la riqueza. Según una columna de opinión publicada en el país, la discusión no debería limitarse a cuántos empleos desaparecerán, sino a quién tomará las decisiones sobre esta transformación y quién recibirá sus beneficios. El planteamiento parte de los sectores neosindicales panameños, que sostienen que los trabajadores deben dominar el conocimiento tecnológico para negociar mejor, en lugar de limitarse a adaptarse.
La Organización Internacional del Trabajo calcula que uno de cada cuatro empleos en el mundo tiene algún grado de exposición a la IA generativa. El texto advierte que, sin negociación sobre los algoritmos ni políticas públicas, pueden crecer la desigualdad, la vigilancia en los centros de trabajo y la precarización.
El argumento central es que los sistemas de IA aprenden a partir de grandes volúmenes de datos con obras, investigaciones y conocimientos producidos por generaciones de personas. Por eso, según la columna, los beneficios económicos de esa productividad no deberían quedar concentrados solo en quienes controlan las plataformas y los modelos.
En junio de 2026, el senador estadounidense Bernie Sanders presentó un proyecto para crear un fondo soberano con participación pública en grandes compañías de inteligencia artificial. La propuesta no está dirigida específicamente a sindicatos, pero el texto la toma como referencia de un principio: si la riqueza tecnológica depende de un legado colectivo de conocimiento, la sociedad debería participar de sus ganancias.
Desde esa lógica, la columna propone para Panamá un Fondo Nacional de Transición y Dividendo Digital. Se financiaría con mecanismos fiscales establecidos por ley, contribuciones acordadas y recursos de cooperación, siempre que antes se evalúe su viabilidad. Sus fines serían la reconversión profesional, la alfabetización en IA, la protección de trabajadores desplazados, la inclusión tecnológica en el interior del país y proyectos de formación verificables impulsados por organizaciones sindicales, que conservarían su autonomía.
El mismo texto enumera otras acciones: observatorios que anticipen los riesgos laborales, negociación colectiva para exigir transparencia y revisión humana de las decisiones automatizadas, institutos sindicales de tecnología y organización de trabajadores de plataformas y de modalidades emergentes, como el teletrabajo. Como referencia, la columna cita un mensaje del papa León XIV, pronunciado el 21 de junio de 2025 durante el Jubileo de los Gobernantes, en el que subrayó que la vida personal tiene más valor que cualquier algoritmo.
La propuesta aún es una idea planteada en el debate público y no existe un proyecto de ley o un compromiso oficial del Gobierno para crearla.