Familias de Pozo Azul reciben apoyo psicológico tras perder sus viviendas por el sismo
Penonomé vive días de incertidumbre mientras la Policía despliega atención psicológica y albergues temporales para los damnificados.
En la comunidad de Pozo Azul, cerca del cerro del mismo nombre en Penonomé, provincia de Coclé, varias familias perdieron sus viviendas a causa del sismo de magnitud 7.5 registrado el pasado 9 de octubre. Para llegar al lugar, bajo la lluvia, hubo que caminar cerca de 20 minutos por un camino a pie.
La Policía Nacional desplegó en la zona personal especializado en atención psicológica para acompañar a los damnificados, que ahora enfrentan no solo la pérdida material sino también el golpe emocional de quedarse sin hogar. Además, se instalaron albergues temporales para atender a las familias afectadas.
Fulgencio Morán es uno de los damnificados. Según explicó, cinco familias, entre ellas varios de sus parientes, permanecen juntas después de que sus viviendas sufrieron daños. Morán contó que en la casa vivían sus padres, su hermano, dos hermanas y, ahora, otra hermana que también tiene problemas con su vivienda, por lo que todos se quedaron en el mismo lugar.
Morán reconoció que la atención psicológica le resulta necesaria. Dijo que ha preferido guardar sus emociones para mantenerse firme frente a sus hijos.
Las réplicas siguen generando preocupación entre los residentes, que temen regresar a sus casas por las fisuras que presentan las estructuras. El jefe de la zona policial de Coclé, Jorge Sánchez, indicó que los equipos también están pendientes de los adultos mayores que viven solos, mientras sus familiares deben trabajar en Penonomé o incluso en otras provincias.
Sánchez añadió que se mantienen albergues temporales en otros sectores de la provincia, entre ellos Natá, La Pintada y Agua Fría, como parte de la asistencia a las comunidades afectadas.
Mientras continúan las labores de apoyo, las familias de Pozo Azul intentan recuperarse de la pérdida de sus hogares y de la incertidumbre que dejan las réplicas, a la espera de condiciones que les devuelvan la seguridad que tenían antes del sismo.