Fuegos y ruido en Cerro Ancón preocupan por la fauna silvestre
Residentes piden vigilancia tras celebraciones con música electrónica en el área protegida. El Ministerio de Ambiente abrió expedientes y ya había multado a la Alcaldía de Panamá por incumplimientos.
Las celebraciones con música a alto volumen y fuegos artificiales en el Cerro Ancón y sus alrededores han encendido las alarmas entre vecinos y organizaciones comunitarias. Estas personas advierten que las actividades podrían afectar a la fauna silvestre de esta área protegida, un espacio que muchos consideran clave para la conservación en la capital.
Las denuncias señalan eventos con música electrónica, niveles de ruido que, según los reclamos, superan los límites permitidos y el lanzamiento de fuegos artificiales al terminar las actividades. Por esta razón, los residentes han pedido a las autoridades que hagan cumplir las normas ambientales que regulan el lugar.
Aida Torres, residente del área revertida, cuestionó que se realicen este tipo de festejos en un sitio donde viven especies como venados, perezosos y hormigueros. Torres también se preguntó para qué sirve un plan de manejo si el área se trata como protegida y, aun así, se permiten estas actividades.
El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, informó a través de su cuenta en X que se abrieron expedientes para identificar a los responsables de las actividades denunciadas. Además, la fuente indica que antes ya se había impuesto a la Alcaldía de Panamá una multa de $9,990 por incumplimientos relacionados con la normativa.
El Ministerio de Ambiente explicó que en el Cerro Ancón deben tomarse medidas para evitar perturbaciones a la biodiversidad y controlar los niveles de ruido. Según la entidad, esto es importante tanto por los posibles efectos en las especies silvestres como por la experiencia de las personas que visitan el área.
La institución también señaló que mantiene comunicación y coordinación con el Municipio de Panamá, responsable de la gestión de estas actividades, para que se desarrollen conforme a las normas vigentes. La preocupación de los residentes, por su parte, es que los eventos no pongan en riesgo la protección de la fauna ni el propósito de conservación del área, por lo que piden mayor vigilancia y cumplimiento de las disposiciones ambientales.