SGS advierte riesgos de drenaje ácido en la mina Cobre Panamá tras auditoría
El consultor Miguel Gutiérrez explicó que la auditoría identificó riesgos ambientales que exigen seguimiento permanente, aunque considera que están controlados.
La auditoría integral al proyecto Cobre Panamá identificó riesgos ambientales que, según la empresa evaluadora, requieren medidas permanentes de seguimiento y control. Miguel Gutiérrez, consultor de SGS, explicó que uno de los aspectos revisados es la posible generación de drenaje ácido, un fenómeno vinculado a la presencia de sulfuros, al contacto con agua y aire y a las características de una operación minera a cielo abierto.
Según Gutiérrez, la apertura del tajo aumenta la superficie de contacto entre el material y el ambiente, por lo que se necesitan controles rigurosos. El consultor indicó que el drenaje ácido puede darse de forma natural, aunque algunas actividades pueden potenciarlo. Añadió que, durante la auditoría, el equipo verificó medidas orientadas a controlar esa posibilidad.
Los informes de la auditoría señalaron potencial de generación de drenaje ácido en material mineralizado expuesto. Entre las recomendaciones figuran medidas de mitigación y seguimiento incluidas en el Plan de Preservación y Gestión Segura. Gutiérrez también sostuvo que la situación relacionada con la percolación de agua está bajo control, y explicó que la extracción de minerales conlleva riesgos que deben manejarse con sistemas de seguimiento y medidas específicas.
La auditoría revisó 370 compromisos ambientales establecidos para el proyecto. El informe final reportó un nivel de cumplimiento global de 87.73 % para el período evaluado, que abarca de 2019 a 2023. De los puntos revisados, ocho presentaron no conformidades, principalmente en temas de reforestación y fauna.
Los resultados también identificaron asuntos que requieren seguimiento en restauración ambiental, manejo de aguas, biodiversidad, seguridad y relación con las comunidades. Gutiérrez defendió la metodología empleada y aseguró que el proceso tuvo fundamento científico y técnico.
El informe final fue elaborado por SGS Panamá Control Services y presentado a MiAMBIENTE, como parte de un contrato para evaluar aspectos ambientales, legales, laborales, tributarios, operacionales y riesgos asociados al proyecto.