Búcaro duda de sus casas, isla Cañas espera decisiones y La Colorada reconstruye
Tres comunidades afectadas por el terremoto del 9 de octubre viven etapas distintas de recuperación en Azuero.
Tres comunidades golpeadas por el mismo terremoto avanzan a ritmos diferentes. En Búcaro, distrito de Tonosí, las familias esperan saber si sus viviendas son seguras. En isla Cañas, los residentes no saben si podrán regresar o si deberán mudarse a tierra firme. En La Colorada, distrito de Los Santos, el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) ya levanta casas para quienes perdieron las suyas.
En Búcaro, el sismo del 9 de octubre provocó que la ladera se viniera abajo cuando Jairo Araújo Jiménez estaba junto a su madre, costurera, en la casa. Ambos tuvieron que huir hacia la playa, donde el oleaje también representaba un peligro. Después del movimiento, una carretera quedó partida y algunos tramos se levantaron entre dos y tres metros, según cálculos de Araújo. Al regresar a su vivienda, encontró una grieta y daños en el techo, por lo que prefirió no quedarse. Los vecinos aguardan los resultados de las evaluaciones técnicas que definirán qué casas pueden repararse y qué riesgos continúan. Mientras tanto, la electricidad y el agua ya volvieron, y algunos pobladores retomaron la pesca.
En isla Cañas, el agua entró por los esteros después de que la isla se partiera en dos, y dejó inundados terrenos y viviendas que antes no sufrían esos daños. Gabriel Aguirre, propietario de tierras en la zona, sostiene que una reubicación no debe decidirse de forma general. Según él, los estudios deben distinguir entre los sectores inundados y los que aún podrían habitarse. Tiene terrenos para agricultura y ganado, además de una casa cerca del puerto en la que ha invertido más de 100 mil dólares.
Jorge Ríos, quien cultiva melón, sandía, arroz, maíz y frijoles en la isla, no quiere irse y pide que cualquier decisión se consulte con los habitantes. Edilberto Guerra García, de 67 años, vive solo y tiene dificultades para desplazarse. Durante la emergencia necesitó ayuda para salir en lancha y, a diferencia de otros, aceptaría una vivienda en tierra firme. Quiere un terreno pequeño donde instalarse con su hijo.
La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, reconoció este miércoles 28 de octubre que dejar el entorno habitual es difícil, pero afirmó que la seguridad debe guiar la decisión. El Gobierno anunció evaluaciones para conocer las condiciones de la isla y las alternativas disponibles. Montalvo indicó que será necesario conversar con las autoridades locales y con los residentes.
En La Colorada, la reconstrucción ya está en marcha. Katia Solís perdió su casa durante el terremoto y, tres semanas después, veía avanzar la obra de su nueva vivienda, a cargo del Miviot. Calcula que podría estar lista en unos 15 días. Agradece las donaciones recibidas y la rapidez con que comenzó la construcción, aunque la pérdida de su hogar sigue pesando.