Un año del nuevo Código Procesal Civil: avances en agilidad y retos presupuestarios
A doce meses de su entrada en vigor, la reforma impulsa la oralidad y los expedientes digitales, pero su consolidación depende de más jueces, salas y equipos informáticos.
Se cumple un año desde que entró en vigor el nuevo Código Procesal Civil, establecido mediante la Ley 402 del 9 de octubre de 2023. Según la información disponible, el sistema de justicia civil de Panamá atraviesa la transformación más grande de la última década, al pasar de un modelo basado en documentos escritos a uno oral, apoyado en tecnología y expedientes digitales.
Uno de los cambios centrales es la concentración de los plazos en dos audiencias: la preliminar y la de decisión de fondo. Con este esquema se deja atrás el intercambio de escritos y las actuaciones se orientan a resolver el conflicto en la sala. El autor de la columna describe esta transición como un cambio de paradigma.
La Oficina Judicial tiene un papel clave, pues desde allí se gestionan los procesos y se programan las audiencias. Otras herramientas, como las comunicaciones electrónicas, las audiencias telemáticas y las notificaciones automáticas, buscan acortar las diligencias y reducir el uso de papel.
El tránsito hacia la litigación oral ha exigido capacitación y adaptación de jueces, funcionarios y abogados. El autor sostiene que el balance de los primeros doce meses muestra un cambio jurídico y cultural que no tiene vuelta atrás. También señala que ya se observan indicadores positivos en el tiempo de celebración de audiencias, lo que influye directamente en la duración de los procesos.
Sin embargo, advierte que la consolidación definitiva del modelo dependerá de contar con una sostenibilidad presupuestaria que permita nombrar más jueces, habilitar más salas de audiencias y dotar el equipo informático necesario. El autor es magistrado del Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial, que abarca Coclé y Veraguas, y coordina la implementación del nuevo proceso civil en esa zona.