Reducir la Asamblea a 50 diputados, el debate por el gasto legislativo en Panamá
Las cifras de ejecución presupuestaria de 2024 reabren la discusión sobre el costo de los 71 escaños y los privilegios que los acompañan.
El debate sobre el tamaño de la Asamblea Nacional vuelve a ocupar espacio en la agenda pública. Con una población cercana a los cuatro millones y medio de habitantes, la propuesta que circula sostiene que mantener 71 diputados resulta desproporcionado y que el país debería destinar esos recursos a sectores como educación, salud, seguridad y justicia.
Según los informes de ejecución presupuestaria del Ministerio de Economía y Finanzas, el órgano legislativo cerró 2024 con un presupuesto modificado de unos 186 millones 621 mil balboas. De esa cifra se ejecutaron alrededor de 184 millones 259 mil balboas, lo que representa una ejecución casi total. El monto cubre planillas, servicios, materiales, transferencias, construcción, remodelación y equipamiento institucional. Al dividir el total entre los 71 escaños, cada curul equivale en promedio a más de 2 millones 600 mil balboas al año.
Los autores de la propuesta calculan que eliminar 21 curules permitiría un ahorro de entre 55 y 60 millones de balboas anuales, solo en el componente directo de funcionamiento e inversión ligado a esos escaños. Según su planteamiento, esta cifra es conservadora, pues no incluye las reducciones que vendrían en planillas, asesores, oficinas y servicios si se aplicara una política proporcional sobre las estructuras asociadas.
En el rubro de vehículos oficiales y combustible, la propuesta estima que cada diputado tiene al menos un carro asignado, con un costo anual que supera los 20 mil balboas entre adquisición amortizada, mantenimiento y gasolina. Con esa lógica, la reducción de 21 curules representaría un ahorro superior a 400 mil balboas al año en ese renglón. A ello se sumarían los viáticos internos y los viajes internacionales, que según los cálculos podrían restar otros cientos de miles de balboas en delegaciones y misiones oficiales.
El planteamiento también pone atención en las exoneraciones tributarias y en los pasaportes diplomáticos. Sostiene que un número menor de legisladores reduciría el universo de personas con acceso a beneficios como la importación libre de impuestos, lo que se traduciría en ingresos que hoy el Estado deja de recibir. Este componente, a diferencia del presupuestario, no tiene una cifra consolidada en el documento.
La vía que se propone para aplicar el cambio es una Asamblea Constituyente, que permitiría fijar en 50 el número de diputados, limitar planillas y asesores, restringir viajes y revisar el régimen de privilegios. Por ahora, la iniciativa se mantiene en el terreno de la propuesta y su viabilidad dependerá del debate político y de los mecanismos legales que se empleen.