Putin habla con líderes nórdicos en medio de una tregua humanitaria en Oleshky
La pausa de combates en esta ciudad ocupada del sur de Ucrania busca aliviar la escasez de comida y medicinas. La llamada se da mientras crece el acercamiento entre Washington y Moscú.
El presidente ruso, Vladimir Putin, habló este martes con los mandatarios de Finlandia y Noruega, Alexander Stubb y Jonas Gahr Støre, en la primera conversación con dirigentes europeos en un año. El contacto coincidió con el inicio de un alto el fuego humanitario en Oleshky, una ciudad del sur de Ucrania bajo control ruso, donde los habitantes llevan semanas sin suficiente comida ni medicamentos.
La tregua fue anunciada por Melania Trump, primera dama de Estados Unidos. Según Kiev y Moscú, desde la 01H00 se mantenía en la zona, aunque su duración y alcance geográfico no están claros. El parlamentario ucraniano Davyd Arakhamia indicó que estaba previsto hasta el 1 de noviembre. El Kremlin y la infantería de marina ucraniana no reportaron violaciones, pero la AFP no pudo verificar lo ocurrido sobre el terreno.
Vladimir Saldo, funcionario instalado por Moscú en la región de Jersón, dijo que quienes quieran salir de Oleshky podrán dirigirse a Crimea o a Rostov, aunque deberán esperar a que se despeje la carretera, muy minada. Una antigua vecina de la ciudad, Olga, contó a la AFP que sus conocidos están listos para irse.
Stubb calificó la conversación de sustancial y sostuvo que poner fin a la guerra requiere diálogo directo. Los líderes nórdicos aclararon que hablaron en nombre propio y de Europa, algo que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, criticó por considerar que actuaron por su cuenta. Según el Kremlin, Putin acusó a la Unión Europea y a la OTAN de prolongar las hostilidades y exigió que se tengan en cuenta los intereses de Moscú, incluida la retirada ucraniana de Donetsk. Las partes acordaron mantener contacto telefónico directo.
Después, los nórdicos llamaron al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien dijo que sus aliados pidieron a Putin medidas de desescalada para frenar los bombardeos contra infraestructura ucraniana. En Kiev, los ataques del lunes por la noche dejaron un muerto, daños en instalaciones médicas, un edificio universitario, residencias estudiantiles y el puente Sur. En Rusia, dos personas murieron en Briansk por la caída de artefactos explosivos, y en la región ocupada de Lugansk otras cuatro murieron por ataques ucranianos, según sus autoridades.
El contexto incluye un acercamiento entre Donald Trump y Rusia, que acordó suministrar diésel ruso a Estados Unidos pese a las sanciones, lo que generó críticas de Kiev y sus aliados europeos. Tres petroleros rusos viajan con ese combustible y un cuarto zarpará el miércoles. El Kremlin dijo estar dispuesto a más treguas humanitarias y aclaró que las negociaciones previstas para noviembre entre Moscú, Kiev y Washington no implican reducir las operaciones militares.