Política migratoria de Trump complica a Salazar en su distrito del sur de Florida
La economía y las redadas de ICE pesan sobre el voto latino en Miami-Dade, donde la republicana busca su reelección en las legislativas de noviembre.
María Elvira Salazar ganó en 2024 con más de 60% de los votos y una ventaja de más de 20 puntos sobre su rival demócrata. Para las elecciones de mitad de periodo del 3 de noviembre, en cambio, su camino luce menos sencillo. La legisladora, nacida en Miami de padres cubanos, busca quedarse con el distrito 27 de Florida, que abarca zonas del condado de Miami-Dade como Coral Gables y la Pequeña Habana, donde viven comunidades importantes de cubanos, colombianos, nicaragüenses y venezolanos.
El contexto ayuda a entender el cambio. Florida pasó de ser un estado que alternaba entre demócratas y republicanos a uno con mayoría republicana, y Miami-Dade, que en 2016 favoreció a Hillary Clinton por unos 30 puntos, se inclinó hacia el otro lado. Esa tendencia se refleja en las cifras: los republicanos obtuvieron 33,8% de los votos en el condado en 2016, 46% en 2020 y 55,2% en 2024.
Ahora la situación cambió. La popularidad de Donald Trump cayó hasta 31% de aprobación a mediados de octubre, según Reuters, su nivel más bajo en sus dos mandatos. Los analistas coinciden en que la economía es el principal motivo, sobre todo por el costo de la gasolina y de la vida. A esto se suma la política migratoria, que en el sur de Florida tiene un peso especial, porque 55% de los residentes del condado nació fuera de Estados Unidos.
Las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) generan temor en la comunidad. Según The New York Times, los arrestos de migrantes alcanzaron un récord en julio, con 49.000 casos, y Florida y Texas concentraron buena parte de ellos. Un estudio del Latino Public Opinion Forum, realizado por la Universidad Internacional de Florida, indica que 65% de los votantes hispanos considera que el gobierno llegó demasiado lejos. En Doral, con fuerte presencia venezolana, comerciantes reportaron caídas en sus ventas durante el verano, porque muchos clientes evitaron los espacios públicos.
Salazar reaccionó de forma poco habitual. En septiembre publicó un video dirigido a Trump en el que afirmó que sus medidas migratorias fueron demasiado lejos y que los votantes hispanos que lo apoyaron en 2024 se sienten traicionados. Es un gesto inusual para una legisladora que había defendido a Trump desde su primer mandato. Según los expertos, la maniobra buscaba anticiparse al desgaste. El mismo estudio hispano sitúa a los candidatos republicanos a la gobernación y al Senado, Byron Donalds y Ashley Moody, en un empate técnico con sus rivales demócratas, aunque la muestra solo incluye a hispanos.
Según los analistas consultados, el distrito de Salazar es el más vulnerable de los tres del sur de Florida con mayoría hispana, porque tiene más demócratas e independientes que los de Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez. Aun así, algunos expertos consideran que el tema migratorio ha hecho mucho ruido en los medios sin que aún se vea con claridad su efecto en el voto. La historia queda abierta, ya que el reporte también menciona la polémica por la política de Trump hacia Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro, un asunto que dividió a los exiliados venezolanos.