Plan de tres fases del Meduca para salvar el año escolar tras el sismo
Con psicólogos, módulos a domicilio y horarios reducidos, las autoridades buscan que los estudiantes no pierdan el curso tras el terremoto de magnitud 7.7.
El Ministerio de Educación (Meduca) ejecuta un plan para que los estudiantes afectados por el terremoto de magnitud 7.7, ocurrido el 9 de octubre con epicentro en La Pitaloza, en Azuero, no pierdan el año escolar. La estrategia se organiza en tres fases: contacto en emergencia, continuidad educativa y retorno seguro y gradual a las aulas. Las dos primeras ya están en marcha, y la tercera comenzó el 21 de octubre.
La primera fase busca saber cómo están los estudiantes y sus familias, y atraviesa todo el plan. Un total de 227 psicólogos y trabajadores sociales del Meduca están desplegados en Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas, las cuatro regiones más golpeadas. Allí atienden la salud socioemocional de niños y adolescentes mediante talleres, actividades de colorear, juegos y deporte. El apoyo empezó desde el Centro de Operaciones de Emergencia y se amplió a la atención virtual, telefónica y presencial. Hoy incluye sedes de atención psicológica y visitas a los hogares. Los equipos también usan un cuento sobre las emociones posteriores al sismo, pensado para los más pequeños. Las autoridades señalan que la atención llega a toda la comunidad educativa, no solo a los alumnos.
En las escuelas que ya reabrieron tras superar las evaluaciones estructurales, los equipos canalizan casos a especialistas, visitan las aulas y ofrecen talleres a estudiantes, docentes, personal administrativo y familias. Profesionales de Coclé, Panamá Oeste, Panamá Norte, San Miguelito y Chiriquí colaboran de forma voluntaria, y se sumarán otras regiones. En las 84 escuelas con daños severos, ubicadas en su mayoría en las cuatro provincias más afectadas, la prioridad es que los niños canalicen sus miedos y ansiedades.
La segunda fase define cómo seguirá el proceso educativo. Cada región escolar decide, según el consenso de su comunidad educativa, la forma de continuar, porque no se impondrá una directriz única. Entre las opciones están los horarios reducidos y el uso de guías elaboradas por el docente o de recursos del Meduca, como el currículo priorizado, las guías amigables y las plataformas digitales que se usaron durante la pandemia. El tiempo apremia, pues quedan solo 28 días del calendario escolar, y las autoridades quieren evitar un cierre abrupto del año.
La tercera fase inició el 21 de octubre, cuando el Meduca ordenó el retorno progresivo a clases presenciales en escuelas oficiales de varias regiones del país, entre ellas Panamá Centro, Panamá Norte, Panamá Este, Panamá Oeste, San Miguelito, Colón, Darién, Chiriquí, Bocas del Toro y las comarcas Emberá Wounaan, Guna Yala y Ngäbe Buglé. Abrieron unos 770 de los 3,112 centros oficiales, aunque no todos los estudiantes regresaron. El lunes 26 de octubre se sumarán otros 327 planteles. Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas no aparecen en ese calendario, porque la mayoría de sus escuelas sufrió daños muy severos o aún no concluyen las evaluaciones estructurales.
El seguimiento quedará a cargo de los supervisores de cada región escolar, que monitorearán y acompañarán a las escuelas. Las autoridades reconocen que persisten el temor de padres y estudiantes, así como la situación de docentes que perdieron sus bienes, por lo que la flexibilidad será clave mientras se mantiene el vínculo con los centros educativos.