Chefs preparan 3,000 comidas diarias para damnificados del terremoto en Azuero
World Central Kitchen mantiene 12 cocinas activas y paga a restaurantes locales para servir comida caliente a las familias afectadas.
Tras el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió Panamá el pasado 9 de octubre, con mayor impacto en Azuero, un grupo de chefs, restaurantes y voluntarios se organizó para dar de comer a las familias que perdieron parte o todo de sus viviendas. La iniciativa está a cargo de World Central Kitchen, la organización humanitaria fundada por el chef español José Andrés, que opera 12 cocinas en el país.
Entre todas las cocinas se preparan unas 3,000 comidas al día para personas de Herrera, Los Santos, Veraguas y Coclé. El trabajo lo sostienen profesionales de la gastronomía que dejaron sus cocinas habituales para viajar a las zonas afectadas, además de dueños de restaurantes y voluntarios que siguen trabajando desde sus comunidades.
Uno de ellos es Javier Chávez, chef ejecutivo del Hotel Bristol Panamá, quien pasó tres días en playa Venao, en el distrito de Pedasí, ayudando en una de las cocinas. Según relató, cuando llegó, el lugar atendía a unas 200 personas diarias. Con cambios en la organización de los procesos, la producción subió a entre 500 y 600 comidas al día.
Chávez explicó que cada plato debe incluir cerca de 200 gramos de proteína, acompañados de arroz, menestras y vegetales cocidos. Los menús cambian a diario y se priorizan preparaciones seguras, porque muchas familias guardan parte de la comida para más tarde. Para él, el valor de la iniciativa está en dar tranquilidad a los hogares, para que las personas se concentren en reconstruir sus casas y no en qué cocinarán al día siguiente.
A diferencia de las jornadas de alimentación puntuales, la organización busca mantener la entrega diaria durante todo el proceso de recuperación. Para ello, desde hace unos días trabaja con restaurantes de las comunidades afectadas, a los que se les paga por preparar comidas. Isaac Vidales, miembro panameño de la red Chef Corps, señaló que este modelo también ayuda a que los establecimientos que quedaron en pie puedan comprar insumos y sostener sus operaciones.
La labor se coordina con la Cámara de Turismo Gastronómico de Panamá (Turigastro), cuya presidenta es Jimena Vallarino. Vidales y Mario Castrellón visitaron sectores de Veraguas como Torio, Mariato, Palo Seco, Santiago y Atalaya, mientras que Vallarino revisó las operaciones en playa Venao y Pedasí.
El reto logístico es grande, ya que algunas comunidades están a casi dos horas de las cocinas. Por ello, el transporte y la organización de las entregas son tan importantes como la preparación de los alimentos. Chávez indicó que seguirá colaborando a distancia, con asesoría y apoyo en equipos e insumos, porque, como resumió, las familias necesitan comer todos los días, no solo en una jornada.