Peña enfrentará juicio político en el Senado tras la crisis de Ueno Bank
Mientras el Congreso mantiene en suspenso su renuncia, miles de ahorristas protestan porque no pueden recuperar sus depósitos.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, deberá enfrentar un juicio político en el Senado en medio de una crisis bancaria que dejó a millones de personas sin acceso a su dinero. El proceso comenzará este viernes a las 10:00 a. m., hora local, es decir, a la 1:00 p. m. GMT. Peña, de 47 años, sigue en el cargo de forma provisional y anunció que comparecerá ante los senadores para ejercer su derecho a la defensa.
El origen del conflicto está en Ueno Bank, una entidad financiera privada a la que el mandatario quedó vinculado. El Banco Central de Paraguay intervino la institución, lo que provocó el congelamiento de los depósitos de casi tres millones de clientes, una cifra cercana a la mitad de la población del país.
Durante tres noches seguidas, miles de personas salieron a las calles de Asunción y de otras localidades, como Ciudad del Este, para exigir la devolución de sus ahorros y que se asuman responsabilidades por el colapso financiero. La policía calculó que unos 5.000 manifestantes se concentraron frente al Congreso para respaldar el juicio político. En algunos puntos hubo enfrentamientos con agentes, y en jornadas anteriores las autoridades usaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a la gente. Entre las pancartas aparecieron consignas que cuestionaban la idea de que el delito solo se castigue en los sectores más pobres.
Entre los manifestantes estaba Andrés Maldonado, estudiante de 21 años, quien aseguró que su familia se quedó sin efectivo. Mariano Giménez, de 26 años, dijo esperar que el proceso político tenga consecuencias judiciales para el mandatario.
La crisis se agravó este jueves, cuando Peña presentó su renuncia tras perder el respaldo político de su propio partido en el Congreso. En un mensaje publicado en X, pidió disculpas a la población por si en algún momento había fallado. Sin embargo, el Congreso dejó en suspenso la dimisión. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acusación y el proceso de destitución sigue adelante.
La oposición sostiene que el juicio debe continuar para evitar que Peña obtenga los fueros de un expresidente, lo que, según sus críticos, podría dificultar las investigaciones judiciales en su contra. Peña respondió que se presentará ante el Senado con argumentos y pruebas, y que lo hará con respeto a la Constitución.
En medio de la crisis, también renunció el ministro del Interior, Enrique Riera.