Senado paraguayo niega más tiempo a Peña y arranca su juicio político
El presidente Santiago Peña había pedido 72 horas para preparar su defensa en el proceso abierto por la caída de Ueno Bank, que dejó congeladas las cuentas de miles de paraguayos.
El Senado de Paraguay rechazó este viernes la solicitud del presidente Santiago Peña de contar con 72 horas adicionales para armar su defensa, con lo que quedó abierta la puerta para que el juicio político en su contra comenzara ese mismo día. "No reunimos los votos necesarios", explicó el presidente de la Cámara Alta, el oficialista Basilio Núñez.
Peña había hecho el pedido por carta y lo divulgó en X. Allí contó que fue notificado a las 22:15 del jueves con una acusación de 15 páginas y cerca de 300 folios de anexos, y que se le exigía responder en menos de 12 horas. "Eso no es debido proceso", reclamó, y aseguró que expondrá su versión ante la ciudadanía.
El jueves, la Cámara de Diputados aprobó de forma unánime someterlo a juicio político. En plena sesión, Peña presentó su renuncia, pero la reunión de ambas cámaras convocada para tratarla no alcanzó el cuórum porque varios legisladores oficialistas se retiraron. Por eso, el mandatario sigue formalmente en el cargo.
La acusación lo señala por mal desempeño de funciones e incluye señalamientos de conflicto de intereses, cooptación del Estado y puertas giratorias entre el sector público y el privado. Entre los puntos citados están sus acciones en Ueno Holding, grupo al que pertenece Ueno Bank. Peña, exministro de Hacienda que llegó a la presidencia en 2023, vendió esa participación en marzo de 2025.
La crisis estalló el martes, cuando el Banco Central ordenó intervenir y cerrar Ueno Bank tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. Sobre el alcance del golpe, los reportes no coinciden: uno habla de unos tres millones de clientes con cuentas congeladas, casi la mitad de la población, y otro se refiere a miles de afectados. También quedaron atrapados cuantiosos fondos públicos, en su mayoría de pensiones.
El escándalo ya provocó la renuncia del presidente del Banco Central, y una investigación judicial terminó con el arresto de ocho directivos del banco. Mientras tanto, miles de personas salieron a protestar por tercera noche seguida en Asunción y en ciudades como Ciudad del Este, exigiendo la devolución de su dinero, la destitución de Peña y, en algunos casos, su encarcelamiento.