Hoy por hoy: becas, no favores
La misión del Ifarhu —según su sitio en internet— se cumple “otorgando becas y créditos educativos”. Entre sus objetivos está “alcanzar la eficiencia y efectividad de los programas de becas y crédito de la institución”. Eso suena bien, ¿no? Sin embargo, parece que ni su misión ni sus objetivos ocupan un puesto importante entre sus prioridades, puesto que son miles los estudiantes que están a la espera del pago —ya atrasado— de sus becas. ¿De qué sirve hablar de educación, desarrollo y capital humano si el Estado no garantiza la ayuda a los alumnos con mejor desempeño ni a quienes más necesitan
La misión del Ifarhu —según su sitio en internet— se cumple “otorgando becas y créditos educativos”. Entre sus objetivos está “alcanzar la eficiencia y efectividad de los programas de becas y crédito de la institución”. Eso suena bien, ¿no? Sin embargo, parece que ni su misión ni sus objetivos ocupan un puesto importante entre sus prioridades, puesto que son miles los estudiantes que están a la espera del pago —ya atrasado— de sus becas. ¿De qué sirve hablar de educación, desarrollo y capital humano si el Estado no garantiza la ayuda a los alumnos con mejor desempeño ni a quienes más necesitan