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Habilidades humanas, clave para el empleo en Panamá frente a la inteligencia artificial

Especialistas en un conversatorio en la USMA coincidieron en que el criterio, la adaptabilidad y el aprendizaje continuo serán decisivos para los profesionales.

Mesa de Economía, 3:43 p.m. · 2 min de lectura
Habilidades humanas, clave para el empleo en Panamá frente a la inteligencia artificial

La transformación del mercado laboral en Panamá avanza al ritmo de la inteligencia artificial, la automatización de tareas y los cambios en lo que buscan las empresas. Ante ese escenario, la conclusión de un conversatorio realizado en la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA) fue clara: las personas necesitan desarrollar habilidades que les permitan aplicar sus conocimientos, adaptarse y aportar valor.

El encuentro, titulado ‘En Contacto’, fue organizado por Corporación La Prensa junto a Banco General. Participaron Isabela García de Paredes, asesora ejecutiva de Adquisición de Talento de Banco General; Johan Castillo, coordinadora de Reclutamiento Regional para el Caribe y Centroamérica de ManpowerGroup; y María del Carmen González, psicóloga, docente universitaria y consultora en Recursos Humanos de la USMA.

García de Paredes hizo un recorrido desde la Revolución Industrial hasta la llegada de la inteligencia artificial. Según su planteamiento, el reto no es enfrentar a las personas con la tecnología, sino aprender a usarla de forma efectiva. Agregó que los profesionales no tienen que llegar al mercado con todo dominado, sino con curiosidad, disposición para aprender y capacidad de adaptarse a nuevas herramientas.

La especialista subrayó que las habilidades blandas deben desarrollarse junto con las técnicas. Recordó que la inteligencia artificial depende de personas que la configuran y la utilizan, y que valores, criterio y responsabilidad son elementos del trabajo humano que no se reducen a procesos automatizados. Entre las competencias que cobran relevancia mencionó el pensamiento crítico, la inteligencia emocional, la adaptabilidad, la creatividad, la comunicación y el liderazgo.

Johan Castillo coincidió en que los cambios ya están transformando el empleo. Identificó tres fuerzas que aceleran el proceso: la inteligencia artificial, la automatización y las nuevas necesidades de las organizaciones. Según explicó, estos factores modifican tareas, roles y competencias, por lo que no deben verse solo como una amenaza de pérdida de puestos, sino también como una evolución de los perfiles profesionales. Para prepararse, sugirió empezar antes de graduarse, a través de prácticas, pasantías, voluntariado y proyectos que aborden problemas reales.

Por su parte, María del Carmen González planteó que el profesional debe ir más allá de pedir respuestas a la IA. Propuso saber formular buenas preguntas, evaluar resultados, contrastar fuentes y tomar decisiones basadas en evidencias. En su visión, la herramienta puede apoyar el trabajo, pero no reemplaza el criterio para interpretar información ni la responsabilidad sobre lo que se decide.

La especialista también insistió en el aprendizaje continuo. Aprender, desaprender y reinventarse son procesos necesarios en un mercado donde los conocimientos y las herramientas cambian rápidamente. A esto sumó la mentalidad emprendedora, entendida como la capacidad de detectar oportunidades, resolver problemas, innovar, manejar la incertidumbre y generar valor, incluso dentro de una empresa.

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