Familia de empresario texano entre los nueve muertos por caída de avión en Florida
Un Learjet 60 que volaba de Austin a las Bahamas se precipitó y estalló en una calle del área de Palm Beach. Las autoridades investigan si el hielo, la turbulencia o fallas humanas influyeron.
Nueve personas perdieron la vida el domingo cuando un avión privado Learjet 60 cayó en picada sobre una calle del área metropolitana de Palm Beach, en el sur de Florida, y explotó. La aeronave había salido de Austin, Texas, con destino a las Bahamas.
Entre las víctimas está el empresario tecnológico texano Adam Robinson, fundador y director ejecutivo de RB2B y Retention.com, quien antes trabajó en Lehman Brothers y Barclays. Con él murieron su esposa, la artista y ceramista Helen Sharp, y sus dos hijos, Emma, de 4 años, y Charlie, de 2. En un comunicado, las familias los recordaron como "padres entregados" y dijeron que los niños eran "la luz de sus vidas".
Sharp vivió años en Buenos Aires, donde conoció a Robinson y creó su propia agencia de relaciones públicas, Influential PR. Su padre, Dudley Sharp, calificó la noticia como "un duro golpe". Colegas de Robinson también lo despidieron en redes sociales, donde su última publicación, del mismo domingo, anunciaba un debate previsto para la semana siguiente.
En el vuelo iban además tres pasajeros identificados como Reed, Fehr y Cetina. Las familias describieron a Reed y Fehr como una pareja alegre y aventurera, aunque no se precisó qué relación tenían con Robinson y Sharp. Sobre Cetina, señalaron que cuidaba a los niños y que era parte de la familia.
El piloto era Jeffrey Gregory, de 55 años, quien trabajó por un corto tiempo entre 2016 y 2017 en la empresa de vuelos chárter East Coast Jets. Según reportes de prensa, la copiloto era Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, quien obtuvo su licencia a los 17. Su madre, Camila Corteleti, confirmó su muerte y contó que a su hija le encantaba la libertad de volar.
La Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos mantiene abierta la investigación para determinar si el hielo, la turbulencia o algún error humano contribuyeron al accidente.