Panamá debe usar la inteligencia artificial en emergencias tras el terremoto, plantea abogado
El autor sostiene que la IA puede procesar datos de daños, rutas y recursos para decidir mejor la ayuda, y propone alianzas con universidades, empresas y ONG.
El abogado, auditor forense y socio director de Encripta Law Jorge Ernesto Arosemena plantea que la población ya usa la inteligencia artificial para buscar información, redactar y resumir documentos o crear imágenes. Según su análisis, se le presta menos atención a su papel en situaciones donde están en juego vidas humanas, viviendas, infraestructura y servicios esenciales.
Tomando como punto de partida el terremoto registrado recientemente en Panamá, el autor señala que en un desastre cada minuto cuenta. Decidir dónde se necesita más ayuda, qué vías siguen transitables, qué instalaciones requieren inspección urgente y cómo repartir recursos limitados puede marcar una gran diferencia. Para él, el problema del país no es la falta de información, sino la capacidad de las autoridades para procesarla y convertirla en decisiones oportunas.
Explica que los sistemas de IA pueden cruzar reportes de daños, mapas, datos de población, condiciones viales y la ubicación de hospitales y centros de asistencia. Con esa información, las autoridades podrían identificar comunidades aisladas, establecer prioridades y dirigir los recursos hacia los lugares más necesitados. La meta, según el texto, es que la ayuda llegue a quienes enfrentan mayores riesgos, en tiempos adecuados.
El autor también menciona el uso de drones y el análisis automatizado de imágenes para identificar daños preliminares en edificios, puentes y carreteras. Además, habla de sensores instalados en ciertas estructuras que detectan movimientos o cambios que justifiquen una inspección. De acuerdo con su planteamiento, esto agiliza la evaluación y evita exponer innecesariamente al personal de emergencia. Asimismo, cita modelos de simulación para anticipar interrupciones en carreteras, redes eléctricas o servicios de agua.
Durante la recuperación, propone una plataforma que integre datos sobre viviendas afectadas, solicitudes de asistencia, inventarios y distribución de donaciones. Según el texto, esta herramienta podría dar más transparencia, detectar necesidades pendientes, reducir duplicaciones y apoyar la planificación de reparaciones y del restablecimiento de servicios públicos. El autor también advierte que algunas desviaciones parecen haber reducido la ayuda oficial en crisis anteriores.
Por último, pide a las autoridades extraer lecciones útiles del fenómeno reciente y trabajar con universidades, empresas tecnológicas y organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro. En su opinión, no conviene esperar a un nuevo desastre para crear protocolos, integrar información, capacitar personal y verificar la continuidad de los servicios básicos. Reconoce que la inteligencia artificial no puede evitar los terremotos, pero sostiene que sí puede ayudar a prepararse mejor y responder con más eficacia.