Profesores dan clases en la calle por retiro de obras de museo colombiano
Docentes universitarios llevaron sus lecciones a la escalinata del Museo Nacional de Colombia para rechazar la remoción de piezas ordenada por el Gobierno.
La semana pasada se conoció que el Gobierno colombiano ordenó retirar al menos 30 obras del Museo Nacional. Según lo informado, se trata de piezas vinculadas sobre todo a los movimientos feministas y LGBTI, a las víctimas de la violencia política y al acuerdo de paz firmado en 2016 con las FARC. Desde entonces, la polémica no ha dejado de crecer.
El lunes 19 de octubre, decenas de personas se sentaron en la escalinata de entrada del museo, el más grande de Colombia, para escuchar a profesores universitarios que dictaban clases al aire libre. La actividad busca protestar por lo que los docentes llaman una “batalla cultural” del Ejecutivo, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella. Los académicos plantearon el encuentro como un aula abierta para hablar de la colección y de lo que consideran una forma de censura.
La jornada fue la primera de seis sesiones programadas. Ana María Forero, de la Universidad de los Andes, y Andrés Góngora, de la Universidad Nacional, dirigieron la conversación con un micrófono y un parlante. La clase estuvo resguardada por decenas de agentes de la Unidad Nacional de Antidisturbios, la misma unidad que el sábado y el domingo dispersó con fuerza las protestas multitudinarias frente al museo.
Catalina Muñoz Rojas, profesora asociada del Departamento de Historia y Geografía de la Universidad de los Andes y promotora de la iniciativa, explicó que la reacción surgió por la orden emitida desde la Presidencia. Señaló que las piezas retiradas formaban parte de exhibiciones construidas desde la Constitución de 1991, con procesos curatoriales rigurosos y con participación de comunidades de distintas regiones. Según su criterio, la decisión truncó esos procesos democráticos y contradice tanto la Constitución como la ley. Muñoz también dijo que los docentes conversaron con los antidisturbios para explicarles que la iniciativa era académica y pacífica.
Entre los asistentes estaba Ana López, española radicada en Colombia desde hace 17 años, quien expresó temor a un autoritarismo extremo y pidió no guardar silencio ante lo que calificó como decisiones arbitrarias. La protesta académica continuará durante la semana con nuevas jornadas en la misma escalinata.