Docente plantea que la educación debe reinventarse frente a una nueva generación de estudiantes
Un profesor de nivel medio sostiene que los métodos actuales no responden al perfil de los adolescentes y que las condiciones de los planteles también frenan los resultados.
El debate sobre la educación en Panamá sumó una nueva voz con la opinión de un docente de nivel medio que también labora en la Universidad Tecnológica. Según el autor, la generación de estudiantes que llega hoy a las aulas es muy distinta a la que conocieron los maestros con más de cinco décadas de experiencia, por lo que considera necesario que el docente revise sus herramientas y no mantenga los enfoques de hace quince o veinte años.
El profesor describe un panorama en el que muchos alumnos muestran poca motivación, falta de actitud y escaso respaldo del hogar en la formación inicial y en el hábito de la lectura. Añade que varios jóvenes se preguntan qué esperar de la vida y cómo alcanzar sus metas profesionales, y que buscan en los estudios una salida a las limitaciones económicas que enfrentan muchas familias.
Desde su perspectiva, el maestro debe adaptarse a los estudiantes y no al revés. Propone acelerar la incorporación de la tecnología, ser más creativo y dejar de lado, en parte, teorías alejadas de la práctica, para ensayar métodos innovadores que conecten con los alumnos.
El autor también se refiere a la indisciplina, la rebeldía y el desinterés que observa en las aulas. Según relata, hay estudiantes que no completan las tareas, entregan investigaciones a medias o recurren a la inteligencia artificial para copiar contenidos sin aportar análisis propio, lo que desaprovecha oportunidades para desarrollar el pensamiento crítico.
A estos factores, el docente suma las condiciones de los centros escolares. Menciona aulas calurosas sin aire acondicionado, infraestructura deteriorada, carencia de materiales, hacinamiento, falta de equipos psicopedagógicos en varios planteles y poca inversión en la ampliación de las escuelas. En su criterio, estas deficiencias influyen en que no se logren resultados que fortalezcan la formación de los jóvenes.
El texto concluye con una propuesta de pedagogía basada en la motivación y la creatividad, apoyada en ejes transversales. El autor sostiene que no existe una receta única, porque cada aula y cada grupo representan una realidad distinta que requiere estrategias variadas para obtener resultados en beneficio de los estudiantes.