Defensa de Luque pide absolverlo por muerte de Maradona
El abogado calificó al neurocirujano de chivo expiatorio mientras la fiscalía pide 12 años de prisión por homicidio con dolo eventual.
El neurocirujano Leopoldo Luque, principal imputado en el juicio por la muerte de Diego Maradona, fue calificado como un "chivo expiatorio" por uno de sus defensores, que pidió su absolución durante los alegatos finales del proceso. La audiencia tuvo lugar el miércoles y el abogado Francisco Oneto habló ante el tribunal al cierre de una exposición que se extendió por cerca de ocho horas.
Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 por un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar, mientras cumplía una internación domiciliaria en Tigre, cerca de San Isidro. Tenía 60 años. Unas semanas antes, el exfutbolista había sido operado por un hematoma en la cabeza. Luque respaldó esa intervención, aunque no fue el cirujano principal.
La fiscalía pide 12 años de prisión para Luque, quien además fue médico personal del astro en los años previos a su muerte. La acusación lo señala por homicidio con dolo eventual, figura que supone que el acusado, de 45 años, era consciente de que sus acciones u omisiones podían provocar la muerte.
La defensa sostiene que Maradona no mostraba signos de alarma que hicieran prever un riesgo inminente y que el episodio que terminó con su vida fue repentino e imprevisible. Si el tribunal no acepta la absolución, Oneto pidió una condena mínima por homicidio culposo, que implicaría dos años de prisión extramural.
Otros cinco profesionales de la salud también están acusados de homicidio. Para ellos, la fiscalía solicita entre cuatro y 12 años de prisión. Para un séptimo imputado se pidió la absolución.
Uno de los pilares de la acusación es el informe de una junta médica de unos 20 especialistas, que describió a Maradona como paciente con afecciones cardíacas, renales y hepáticas, y concluyó que la atención recibida en su domicilio fue "inadecuada, deficiente y temeraria". La defensa cuestionó esa conclusión, en particular la idea de que el exjugador tuviera un problema cardíaco, y sostuvo que su corazón se había recuperado por completo tras un evento de 2000. Reconoció problemas renales, pero los calificó de asintomáticos. También afirmó que su hígado estaba en buen estado, aunque cerca de una decena de testigos había señalado que tenía cirrosis.
El juicio concluye su etapa de debate este jueves. El tribunal podría tardar meses en dictar sentencia.