Cuestionan la fecha de 1569 como fundación de La Villa de Los Santos
Un artículo de opinión sostiene que el poblamiento del río Cubitá es anterior a ese año y se remonta a comunidades indígenas.
Por generaciones, el relato oficial ha ubicado el origen de La Villa de Los Santos el 1 de noviembre de 1569, ligado a un gesto de rebeldía de pobladores asentados a orillas del río Cubitá frente a la autoridad de Natá de los Caballeros. Ahora, una columna de opinión plantea que esa fecha es un error histórico y que reduce la historia del pueblo a un acta o a un acto de protesta.
El texto sostiene que la ocupación de la cuenca del Cubitá, hoy río La Villa, es anterior a aquel episodio. Según el autor, la región ya tenía una actividad económica y ocupacional propia cuando los colonos desafiaron la autoridad castellana. Para respaldarlo, cita al historiador Alfredo Castillero Calvo, quien en su obra sobre la fundación de la villa y los orígenes históricos de Azuero plantea que la acción de 1569 buscó institucionalizar una comunidad hispanocriolla que ya llevaba décadas establecida.
La columna también recurre al cronista Arce y Sosa, en su Compendio de historia de Panamá, quien describe el traslado del gobernador Juan Ruiz de Monjaraz al interior para congregar a los indígenas en pueblos, con asentamientos a orillas del Cubitá y cerca del río Parita. Además, menciona quejas que constan en el Archivo General de Indias, donde el Cabildo de Natá protestó ante la Real Audiencia de Panamá meses antes de la fecha tradicional, denunciando a vecinos asentados al otro lado del río.
El autor reconoce que, si se busca un hito legal, el reconocimiento formal corresponde al pronunciamiento de la Real Audiencia del 10 de noviembre de 1573, que otorgó a este poblado la categoría menor de villa. Sin embargo, insiste en que la presencia humana en la zona es mucho más antigua. Señala el sitio arqueológico Cerro Juan Díaz, en la cuenca baja del río La Villa, donde se registró una ocupación indígena continua de unos 1,700 años, entre el 200 a. C. y el 1520 d. C.
La propuesta del columnista es remitir el origen del pueblo a sus primeros pobladores indígenas de las márgenes del Cubitá, y no solo a la firma de un acta. El autor advierte que la fundación de un pueblo es un proceso social de arraigo y cierra el texto abriendo el debate sobre el tema.