CSS pide perdón a víctimas del dietilenglicol 20 años después de la tragedia
El director Dino Mon Vásquez reconoció la responsabilidad de la institución, en cumplimiento de un fallo de la Corte Suprema, y anunció un portal para que los demandantes sigan sus casos de indemnización.
La Caja de Seguro Social (CSS) ofreció este viernes 23 de octubre disculpas públicas a las víctimas del envenenamiento con dietilenglicol y a sus familiares, a dos décadas de que se descubriera en 2006 la contaminación de medicamentos fabricados por la propia entidad. En un comunicado, el director general, Dino Mon Vásquez, se dirigió a los afectados en nombre de la institución: "les pido perdón".
El pronunciamiento responde a una sentencia de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia del 27 de julio de 2026. La Corte reconoció la responsabilidad civil del Estado, a través de la CSS, por las fallas que permitieron entregar medicinas contaminadas a pacientes. Aun así, Mon sostuvo que el gesto va más allá de acatar una orden judicial y lo describió como el reconocimiento de una deuda moral con las víctimas.
Sobre la magnitud del caso, una de las cifras divulgadas habla de 1,500 personas afectadas y unas 800 fallecidas. En cuanto a los procesos judiciales, los datos no coinciden. Por un lado, se reporta que la Sala Tercera ha recibido 472 demandas de indemnización y ha dictado 63 sentencias condenatorias, cada una con un pago de $25,000 por daño moral, y se mencionan además 36 fallos contra el Estado. Por otro lado, se indica que hasta ahora la Corte ha ordenado indemnizar a doce víctimas.
Como parte de los compromisos, la CSS habilitará en su sitio web una sección sobre los casos de dietilenglicol, con un mapa interactivo por provincias. Allí, pacientes y herederos demandantes podrán revisar en qué etapa está su proceso de indemnización, desde la sentencia hasta su ejecución. La entidad no informó cuándo estará disponible la plataforma.
Mon recordó que las víctimas acreditadas tienen beneficios de por vida, entre ellos la pensión reconocida y la atención en el Centro Especial de Toxicología. Ese servicio cubre consultas, seguimiento de los órganos dañados, tratamientos específicos, medicamentos, insumos y atención de alta complejidad. El director aseguró que esa atención debe darse con continuidad y dignidad.
El comunicado repasó lo hecho tras el hallazgo en 2006: se retiraron los lotes contaminados, se evaluó a los pacientes, se cooperó con el Ministerio Público y se cerró para siempre el laboratorio de medicamentos de la CSS. Mon admitió que nada de eso borra lo ocurrido y planteó que la institución debe reforzar sus controles sanitarios, la seguridad de las medicinas y la responsabilidad de sus funcionarios para que algo así no se repita.
El director cerró su mensaje con una frase dirigida a las familias: "pedir perdón es un deber", y agregó que honrar ese perdón con hechos le corresponde a la institución.