Crucero de lujo deja varados en Camboya a sus pasajeros por el alza del combustible
La empresa Villa Vie Residences suspende el viaje del Villa Vie Odyssey tras el encarecimiento del combustible por la guerra en Irán. Los residentes tuvieron que desembarcar en Sihanoukville.
La compañía Villa Vie Residences, con sede en Estados Unidos, anunció la suspensión de las operaciones de su buque de lujo, el Villa Vie Odyssey, por los costos extraordinariamente altos del combustible. La decisión dejó a los pasajeros varados en Camboya, donde la empresa les gestiona el desembarco y el alojamiento temporal.
La embarcación, de casi 200 metros de eslora y con capacidad para 650 personas, zarpó de Belfast en octubre de 2024 en un viaje continuo alrededor del mundo. Según la página web de la empresa, el recorrido debía durar tres años y medio y cubrir casi 150 países. El barco llevaba más de 750 días navegando cuando se anunció la suspensión. Aunque no se conoce el número exacto de personas a bordo, reportes indican que había unos 200 pasajeros cuando se les ordenó bajar en Sihanoukville.
La empresa explicó que el alza de los precios del combustible se aceleró desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra Irán a finales de febrero. El operador señaló que el costo mensual del combustible por camarote en algunas zonas de Asia subió hasta 8,000 dólares, frente a los 1,800 dólares anteriores. Para intentar contener gastos, la compañía redujo la velocidad del recorrido y alargó las estadías en puerto, medidas que, según dijo, no bastaron para compensar el incremento.
Los pasajeros ya habían sido consultados sobre el pago de un recargo por combustible, y su itinerario se había reducido de forma importante. Algunos optaron por dejar el barco y continuar por tierra. Una pareja de residentes contó que el director ejecutivo les comunicó la decisión a las 6 de la mañana del martes y que debían abandonar el complejo antes de las 2 de la tarde. Según su relato, un posible inversionista llegó a inspeccionar el barco, pero el acuerdo no se concretó.
La compañía dijo que dedicará los próximos 60 días a una reestructuración y recapitalización, aunque advirtió que ningún resultado está garantizado. Mientras tanto, parte de los pasajeros planea mantenerse unida fuera del barco, y otros esperan que el Odyssey vuelva a zarpar. Antes de este anuncio, la empresa ofrecía residencias permanentes en sus camarotes por entre 120,000 y 440,000 dólares, y alquileres desde 3,500 dólares al mes.