Cómo los cables submarinos ayudaron a la separación de Panamá en 1903
Telegramas de noviembre de 1903 muestran cómo la red de comunicaciones aceleró los hechos del istmo y la respuesta de Washington.
La red de cables submarinos que llegó al istmo tuvo un papel en los días de la separación de Colombia, en noviembre de 1903. La documentación del Departamento de Estado de Estados Unidos, reunida en la serie Foreign Relations of the United States, permite seguir ese ritmo a través de la correspondencia entre Washington, los consulados en Panamá y Colón, y las autoridades navales presentes en el istmo. Antes de esos días, Panamá ya estaba conectado por telégrafo con Colón desde 1855, con el Caribe desde 1872 y con la red internacional desde 1882.
La tarde del 3 de noviembre, tras una información de prensa sobre un posible levantamiento, el Departamento de Estado envió un mensaje urgente a los consulados en Panamá y Colón. El vicecónsul Richard Ehrman respondió que el levantamiento todavía no había ocurrido, pero que se esperaba esa noche. Poco después informó que el movimiento había comenzado a las seis de la tarde, sin derramamiento de sangre, que los oficiales colombianos del ejército y la marina habían sido detenidos y que se organizaba un nuevo gobierno.
La mayor preocupación era Colón, adonde habían llegado tropas colombianas procedentes de Barranquilla. El temor era que esas tropas usaran el Ferrocarril de Panamá para trasladarse a la capital y enfrentar al movimiento separatista. Washington decidió que mantener abierto el tránsito del istmo y evitar un enfrentamiento era prioritario, y ordenó al comandante del USS Nashville, buque estadounidense que se encontraba en Colón, hacer lo posible para detener el avance de esas tropas. El mensaje incluso contemplaba un tren especial si era necesario para acelerar la comunicación.
El 4 de noviembre, Ehrman informó al secretario de Estado John Hay que los mensajes para el Nashville habían sido recibidos, que el buque había sido informado y que las tropas no serían movilizadas. Ese mismo día, según el telegrama enviado por Ehrman a Washington, una reunión pública declaró formalmente la independencia y aprobó un gobierno provisional integrado por Federico Boyd, José Agustín Arango y Tomás Arias.
Las comunicaciones siguieron registrando la consolidación del movimiento. El 5 de noviembre se informó oficialmente la formación de la República de Panamá. El 6 de noviembre se comunicó que Colón y las provincias del interior se habían unido al movimiento y que ya no quedaban soldados colombianos en el istmo.
La tecnología no creó la separación, que respondió a múltiples factores históricos, pero sí modificó la velocidad de los acontecimientos y de las decisiones. Los cables de cobre fueron reemplazados después por fibra óptica, y la lógica se mantiene: el valor estratégico de Panamá proviene de su capacidad para conectar.