Canal de Panamá bate récord de carga pese a la sequía
La vía movilizó 521 millones de toneladas con impulso del cierre de Ormuz, aunque El Niño obligó a reducir sus tránsitos diarios hacia el final del período.
El Canal de Panamá registró un récord histórico de tránsito de carga durante el año fiscal 2026, que abarcó del 1 de octubre de 2025 al 30 de septiembre de 2026. La vía interoceánica movilizó 521 millones de toneladas en casi 14.000 buques, por encima del máximo anterior de 518 millones que había marcado en el año fiscal 2022.
La administradora Ilya Espino de Marotta atribuyó buena parte del resultado al aumento de tránsitos provocado por el cierre del estrecho de Ormuz, en Oriente Medio. Antes del conflicto, que estalló en febrero, por ese paso circulaba cerca del 20 % del petróleo y del gas natural licuado que se transporta en el mundo. Ante las dificultades para mover energía por esa ruta, la ACP subió de forma temporal la capacidad diaria de tránsito de 36 a 41 buques.
Sin embargo, la sequía asociada al fenómeno de El Niño obligó a limitar el paso. Los dos lagos artificiales que abastecen las esclusas bajaron su nivel, y desde inicios de septiembre la ACP redujo los tránsitos diarios de 36 a 32 buques. Después la cifra subió a 33, tras una mejora en las precipitaciones. Según la administradora, el impacto se concentró en los últimos cuatro meses del año fiscal.
Entre los segmentos más activos figuraron el transporte de contenedores, gas licuado de petróleo, vehículos, granos y gas natural licuado, este último con crecimiento en los últimos meses. La vía, de unos 80 kilómetros, conecta principalmente rutas de China, Japón y Corea del Sur con la costa este de Estados Unidos. Por ella transita aproximadamente el 5 % de la carga marítima global, con Estados Unidos y China entre sus principales usuarios.
Por otra parte, la administradora confirmó que un buque pagó 5,3 millones de dólares en una subasta para cruzar el canal, una cifra récord para este tipo de procesos. El reto ahora es mantener la capacidad operativa y responder a la demanda del comercio mundial mientras gestiona los efectos de la variabilidad climática sobre sus reservas de agua dulce.