Ya van 917 réplicas del terremoto de Azuero y la actividad sigue bajando
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá reporta que los temblores son cada vez más espaciados, pero pide cuidado en zonas con deslizamientos ante las lluvias.
Diez días después del terremoto de magnitud 7.5 que estremeció el 9 de octubre a Azuero, Coclé y Veraguas, el sistema automático de detección del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá contabiliza 917 réplicas. Así lo informó su director, Néstor Luque, este lunes 19 de octubre.
De ese total, 411 ya pasaron por la revisión del personal de turno y de estudiantes que apoyan en el análisis de cada evento. Según Luque, la gran mayoría de las réplicas se ubica entre magnitud 3 y 4, aunque el fin de semana se sintieron algunas más fuertes, una de 5.1 y otra de 4.8.
Aun con esos sacudones, el comportamiento general va a la baja y los temblores ocurren con intervalos cada vez más largos entre uno y otro. Eso no quiere decir que las réplicas hayan terminado ni que se descarten nuevos movimientos de magnitud considerable.
Sobre los sismos leves reportados en Bocas del Toro y en la frontera con Costa Rica, del lado de Chiriquí, el director aclaró que no tienen relación con el sistema de fallas de Azuero y Soná. Explicó que el territorio nacional está atravesado por numerosas fallas, varias de ellas activas, y que ese sistema sigue reacomodándose hasta recuperar el equilibrio, para luego arrancar un nuevo ciclo de acumulación de energía.
El instituto también evalúa las áreas golpeadas por deslizamientos, con trabajo de campo y el apoyo de imágenes satelitales para ubicar los sitios afectados. Ante las alertas por posibles temporales, Luque advirtió que las lluvias podrían provocar nuevos derrumbes o arrastrar el material acumulado en las orillas de los ríos, lo que generaría deslaves con mayor impacto para las comunidades.
Por eso recomendó alejarse de las márgenes de los ríos por el riesgo de crecidas e inundaciones. Las autoridades de protección civil y los expertos también piden mantener la calma, revisar las viviendas antes de entrar, no regar rumores y seguir solo la información oficial de los estamentos de seguridad y del Instituto de Geociencias.