Un cambio de época que exige reflexión, tolerancia y amor
Desde una columna de opinión, se plantea que la transformación actual pide pausa y reflexión frente a la división, la desigualdad y la deshumanización.
El texto sostiene que el mundo atraviesa un cambio de época que no es solo una serie de reformas, sino una transformación profunda. Según el autor, este momento exige pausa y reflexión para orientar bien la forma en que las distintas generaciones se relacionan y en que convivimos en un mundo globalizado.
El escrito advierte que las pugnas dividen más de lo que acercan y que debilitan la visión integral de la persona, de su relación con el entorno y de sí misma. Por eso sostiene que cada quien debe combatir esa división con su propio criterio, porque nadie puede pensar por otro.
El autor menciona la inteligencia artificial y otras innovaciones que están cambiando la idea del trabajo y de las relaciones, e incluso cuestionando qué significa ser humano. También señala que la humanidad aprendió a dominar la naturaleza antes que a convivir con sus semejantes, lo que, a su juicio, ha llevado a deshumanizarse.
Entre los factores que agravan la situación, el texto nombra el populismo, la polarización ideológica, el consumismo, el individualismo y la indiferencia. Añade la creciente brecha económica, que según el escrito provoca desigualdades evidentes y desestabiliza comarcas enteras, así como las migraciones, muchas veces marcadas por hechos dramáticos. Asimismo, advierte sobre el aumento del relativismo, que genera desorientación y convierte en algo casi revolucionario decir la verdad.
Como respuesta, la columna propone el amor, la tolerancia y la amistad auténtica, además de la democracia basada en el respeto a la persona dentro de un Estado social y de derecho. Concluye con un llamado a ayudarnos entre sí y a dejar la maldad.