Transparencia y cuentas claras, la clave para que empresas latinoamericanas atraigan capital
En el Value Summit, ejecutivos e inversionistas de diez países coincidieron en que la falta de preparación interna frena más que la escasez de fondos.
En América Latina el acceso al capital es cada vez más selectivo, y las empresas de la región ya no pueden apoyarse en proyecciones optimistas para atraer compradores, cerrar fusiones o salir a bolsa. Según los especialistas consultados, el valor de una compañía se determina antes de sentarse a negociar, a partir de la solidez de sus números, del uso de tecnología avanzada y de la forma en que maneja sus riesgos.
Ese fue uno de los temas centrales de la tercera edición del Value Summit, en la que participaron más de 120 ejecutivos, inversionistas y asesores corporativos de diez países. La conclusión principal fue que el problema no es la falta de dinero en la región, sino que muchas organizaciones no están preparadas por dentro para recibirlo.
Uno de los momentos más delicados es la diligencia debida, conocida como due diligence. Los errores contables, las inconsistencias fiscales y los vacíos en la estructura legal pueden reducir el precio de venta, pero además suelen congelar o cancelar de forma definitiva las negociaciones de fusiones y adquisiciones (M&A). Por eso, la información corporativa debe ordenarse con anticipación, de años o meses antes de iniciar cualquier proceso de venta o capitalización.
La tecnología, señalaron los participantes, dejó de ser un simple apoyo para convertirse en un indicador directo de escalabilidad. Por un lado, la inteligencia artificial puede automatizar tareas y mejorar los márgenes de rentabilidad, lo que permite crecer sin que los costos se disparen. Por otro, las compañías que quieran salir a bolsa mediante una oferta pública inicial (IPO) o atraer fondos de capital de riesgo y search funds necesitan transparencia, control interno y buen gobierno corporativo, requisitos que definen la confianza del mercado.
En ese contexto, demostrar que los resultados financieros son sostenibles en el largo plazo y que la directiva conoce a fondo sus propias vulnerabilidades se ha vuelto la principal carta de presentación ante fondos regionales e internacionales.
La conclusión del foro es que atraer capital en la región ya no depende de la suerte ni del contexto económico. La oportunidad existe, pero, según lo expuesto, solo la aprovechan las organizaciones que emprenden una transformación financiera rigurosa y se enfocan en generar valor real desde adentro.