Siete mujeres asesinadas marcan un septiembre violento en Panamá
Sicarios, balas perdidas y femicidios dejaron un balance de terror que mantiene en alerta a los cuerpos de seguridad del país.
Un balance estremecedor dejó la ola de violencia registrada en el territorio nacional. Según el recuento, siete mujeres perdieron la vida en hechos que incluyeron ataques de sicarios, proyectiles que atravesaron paredes y femicidios directos. La criminalidad no distinguió entre víctimas, y entre ellas hubo una mujer embarazada y una adolescent de 14 años que murió dentro de su casa.
Uno de los casos de mayor repercusión ocurrió en el sector de La Sosa, en Burunga, Arraiján. Melany Cadavid Román, de 27 años y de nacionalidad colombiana, era madre de un niño de ocho años. Había llegado a Panamá hace ocho meses huyendo de la violencia que, según lo narrado, le quitó a su pareja en Antioquia. Su cuerpo fue encontrado por pobladores, semidesnudo y con severos traumatismos en el rostro. El Ministerio Público investiga el hecho como femicidio, y en redes sociales se impulsan colectas para costear la repatriación de sus restos.
En El Tigre, en Cerro Cocobolo, San Miguelito, María Milena Mora Sánchez, de 22 años, asistía a una reunión informal en la calle cuando hombres armados abrieron fuego. Ella murió en el lugar. Una joven que la acompañaba, de la misma edad, sobrevivió con nueve impactos de bala. El ataque se vincula, de manera inicial, con venganzas relacionadas con la muerte de un sujeto apodado Calitín y con disputas atribuidas a un individuo conocido como Chonta.
En el Sector 1 de Santa Marta, también en San Miguelito, Heidy Nayeliz Rosario, de 24 años, conversaba con vecinos cuando sicarios dispararon contra el grupo. Estaba embarazada. Fue trasladada a la Ciudad de la Salud, pero no logró sobrevivir, y tampoco su bebé. Su muerte se dio en medio de una escalada de violencia en el sector, donde días después fueron asesinados dos hermanos en El Chumico.
Otros casos completan el balance. Katiuska Denis García de León, de 33 años, murió en Los Pueblos, en Juan Díaz, tras ser alcanzada por una ráfaga que atacó el vehículo en el que viajaba junto a su pareja. En Valle de Monterrico, una adolescente de 14 años falleció por una bala perdida que atravesó la pared de su vivienda. En Isla San Cristóbal, Bocas del Toro, Everilda P., de 23 años, fue asesinada tras una discusión con su pareja, quien fue hallado dormido junto al cadáver. Además, un cuerpo femenino en avanzado estado de descomposición fue localizado en la vegetación de la carretera a Chiriquí Grande.
El registro también incluye numerosos homicidios de hombres en distintos puntos del país, atribuidos en varios casos a bandas y al crimen organizado. Las autoridades mantienen el despliegue en San Miguelito, la capital, Colón, Chilibre, Pacora y las provincias del interior, mientras los casos avanzan en las investigaciones judiciales.