Talarico gana el Senado por Texas y corta tres décadas de derrotas demócratas
Según las proyecciones, el demócrata de 37 años venció al republicano Ken Paxton en una contienda que analistas ya describen como un terremoto electoral.
El demócrata James Talarico, de 37 años, conquistó un escaño en el Senado de Estados Unidos por Texas, según las proyecciones conocidas este martes. Su triunfo sobre el republicano Ken Paxton, exfiscal y figura polémica en el estado, es una de las contiendas clave de estos comicios de medio mandato y ha sido calificado por analistas como un terremoto electoral.
El resultado tiene un peso histórico. Texas no elegía a un senador demócrata desde 1988, así que la victoria pone fin a más de tres décadas de derrotas de ese partido en un estado que los republicanos consideran uno de sus bastiones. Antes de postularse al Senado federal, Talarico renunció a su escaño en la Cámara de Representantes estatal.
Su camino político empezó en la educación. Nacido como James Dell Causey en Round Rock, en 1989, fue adoptado por su padrastro, Mark Talarico, quien le dio su apellido. Estudió en la Universidad de Texas en Austin, donde lideró a los University Democrats, y luego dio clases de Lengua y Literatura a alumnos de sexto grado en San Antonio, en un barrio de mayoría latina y altos niveles de pobreza.
Ya en la Cámara estatal ganó fama como orador y también tuvo choques con sectores de su propio partido. En 2021 se unió a otros demócratas que salieron de Texas para impedir una votación sobre restricciones electorales impulsadas por los republicanos. Además, se enfrentó a presidentes de comités conservadores por temas de derechos de la comunidad LGBTQ+, y una frase suya, "Dios es no binario", fue usada por sus rivales durante la campaña. Mientras era legislador, cursó una maestría en estudios teológicos en el Seminario Teológico Presbiteriano de Austin.
Para la nominación al Senado tuvo que vencer en unas primarias duras a Jasmine Crockett, otra figura emergente de su partido. En la campaña recorrió todo el estado, con énfasis en los distritos fronterizos con México de mayoría latina, que en 2024 votaron por Donald Trump. Criticó a un establishment político que, según él, no atiende las dificultades económicas de la gente común, y prometió impulsar en el Senado una amplia agenda anticorrupción que incluya limitar la influencia del dinero en la política.
Los líderes republicanos habían advertido durante semanas que un avance demócrata en Texas tendría consecuencias. Temen que el resultado motive a más candidatos locales y federales a presentarse, con un efecto en cadena similar al que se ha visto en estados del sur como Georgia, Carolina del Norte y Virginia. Un estratega republicano con sede en Texas afirmó que el partido considera esto una amenaza real y que la idea de que Texas nunca se volvería demócrata ya no es viable.