Policía confirma agentes encubiertos en organizaciones sindicales y populares
La institución rechaza el término infiltrados y dice que las operaciones cumplen la ley. Organizaciones sociales presentaron denuncias ante el Ministerio Público.
La Policía Nacional confirmó que utiliza agentes encubiertos dentro de organizaciones populares y sindicales. La institución, sin embargo, rechaza el término infiltrados y sostiene que estas operaciones se realizan dentro del marco legal vigente.
La confirmación se produce tras denuncias presentadas ante el Ministerio Público por organizaciones sociales. Estas agrupaciones señalan una supuesta estructura de vigilancia sobre grupos sindicales, ambientales, estudiantiles y de derechos humanos. Por ahora, se trata de señalamientos que deberán ser examinados por las autoridades competentes.
El debate ocurre en medio de la discusión sobre la violencia en el país. Según datos oficiales del SIEC, el 57% de los homicidios estaba relacionado con grupos delictivos, y en lo que va del año se contabilizan más de 420 homicidios. Desde el Gobierno se plantea que buena parte de la violencia responde a enfrentamientos entre organizaciones criminales.
A la vez, se cuestiona cómo se distribuyen los recursos de seguridad. El Servicio de Protección Institucional, SPI, tiene entre sus funciones proteger la vida e integridad física del presidente y de su familia. Los recursos de seguridad del Estado superan los mil millones de dólares, y parte del debate gira en torno a si esa inversión se reparte de forma eficiente, frente a denuncias de robos y a quejas sobre la presencia policial en algunas comunidades.
Los cuestionamientos sobre las operaciones encubiertas se centran en su control. Entre las preguntas planteadas están quién autorizó las operaciones, qué delito se investigaba, si existían órdenes judiciales cuando correspondían, qué información se recopiló, cuánto dinero público se utilizó y qué controles existieron para evitar abusos.
El caso abre una discusión sobre el límite entre la inteligencia dirigida contra delitos y la vigilancia de personas que participan en organizaciones sociales, sindicales o comunitarias. El desenlace dependerá de lo que determinen las investigaciones en el Ministerio Público.