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Sacha Baron Cohen revive a Ali G entre críticas y sátira política

Con 'Ali G: Kién Ez Yo?', el actor británico vuelve a la comedia de guerrilla que lo catapultó a la fama, pero su personaje recibe reseñas duras.

Mesa de Vida, 7:00 p.m. · 2 min de lectura
Sacha Baron Cohen revive a Ali G entre críticas y sátira política

El actor británico Sacha Baron Cohen regresa a la comedia de guerrilla con Ali G: Kién Ez Yo?, un falso documental que además marca su debut como director. La película se estrenó en Los Ángeles y devuelve a la pantalla a Ali G, el personaje que nació en un segmento de la televisión británica y que luego protagonizó la serie Da Ali G Show. En ese programa, un supuesto experto en hip-hop y reggae, que en realidad es un impostor blanco, entrevistaba a figuras públicas sin que estas sospecharan nada.

La trama sigue a Ali G, vestido con atuendos llamativos y cadenas doradas, en busca de una nueva oportunidad en la televisión. La necesidad de dinero se vuelve urgente cuando su novia, Julie, interpretada por Morgana Robinson, le anuncia que está embarazada. Baron Cohen también da vida a dos personajes que reflejan la polarización política que, según él, domina el momento: el doctor Nira Cain-N'Degeocello, un profesor de posiciones extremas hacia la izquierda, y el coronel Morad, situado en el otro extremo del espectro.

No todos reciben el regreso con entusiasmo. Una reseña citada en la nota califica la cinta de lenta y torpe, con algunas risas aisladas, y sostiene que resulta mucho menos relevante de lo que pretende. El mismo análisis señala que la gracia original del personaje estaba en la figura de un hombre blanco que se hacía pasar por entendido en una cultura ajena, y que sus mejores momentos llegaban cuando funcionaba como comparsa en entrevistas. Para sus detractores, Ali G es hoy un caso de apropiación cultural que se quedó en el pasado.

Baron Cohen reconoce que los tiempos han cambiado y explica que esa transformación fue precisamente lo que lo animó a recuperar al personaje. En una rueda de prensa lo describió como un dinosaurio problemático y dijo que quería mostrar cómo la sociedad se ha polarizado. Hace veinte años, con Borat, usó la sátira para exponer prejuicios en Estados Unidos, y su trabajo ha sido comparado con el del cineasta Nathan Fielder, cuyo documental sobre la exempresaria de biotecnología Elizabeth Holmes llegó a los cines hace poco con buena acogida.

En la alfombra roja, el actor, de 55 años, llegó al estreno completamente caracterizado de amarillo y se bajó de un descapotable junto a Julie. Allí interpretó la canción Más rico que Elon, con la que se burla del empresario al frente de SpaceX, señalado como el hombre más rico del mundo. Ya fuera del personaje, Baron Cohen defendió la sátira como una herramienta para abrir debates en la sociedad.

Advirtió que las democracias dependen de hechos compartidos y que un grupo reducido de multimillonarios controla buena parte de la información que circula. También planteó una pregunta sobre la inteligencia artificial: quién decide qué datos se le incorporan.

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