Rubio niega que EE.UU. facilitara la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil
El secretario de Estado asegura que Washington no participó en los preparativos del viaje, que terminó en Miami en medio de una investigación por corrupción.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazó este sábado que su Gobierno hubiera intervenido en la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil. Durante la rueda de prensa de clausura de la reunión de ministros de Exteriores del G20, celebrada en Atlanta, afirmó que Washington no participó en los preparativos del viaje y que, al menos, no estuvo involucrado directamente en esos movimientos.
Bolsonaro dejó Brasil tras perder las elecciones presidenciales y mientras enfrentaba una investigación por corrupción. Viajó junto a su esposa y sus dos hijas, cruzó la frontera con Argentina y subió a un avión privado en Puerto Iguazú. Después hizo escala en Guayaquil, Ecuador, y aterrizó el miércoles en Miami.
Sobre su ingreso a territorio estadounidense, Rubio explicó que Bolsonaro ya había tenido un visado de Estados Unidos y que la única decisión que tomó el presidente Donald Trump fue autorizar su entrada. Según el funcionario, Trump dejó claro que, si el exmandatario llegaba a un puerto de entrada del país, se le permitiría ingresar con un permiso temporal, y eso fue lo que ocurrió.
Pese a esa explicación, el episodio ha elevado la tensión entre la Administración de Trump y el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, quien derrotó a Bolsonaro en las elecciones del pasado domingo. Según fuentes citadas en la prensa estadounidense, Jason Miller, uno de los asesores de Trump, habría gestionado el avión privado en el que viajó la familia.
En Atlanta, Rubio coincidió con el canciller brasileño, Mauro Vieira, por primera vez desde que Bolsonaro llegó a Estados Unidos. El secretario confirmó que tuvo oportunidad de conversar con él y dijo que seguramente volverán a verse en noviembre, durante la cumbre del G7 en Francia.