Reportan desaparecido a sacerdote católico en Sinaloa en medio de la violencia
El padre Clemente Morales, de 67 años, fue visto por última vez en Culiacán, mientras la Iglesia y el gobierno estatal piden su localización.
Autoridades locales y eclesiásticas reportaron la desaparición de un sacerdote católico en Sinaloa, estado del noroeste de México golpeado por una ola de violencia vinculada al narcotráfico. El caso se conoció el lunes y ya movilizó a la comunidad religiosa y a las instituciones de seguridad.
El desaparecido es el padre Clemente Morales, de 67 años. La última vez que fue visto fue en un sector de Culiacán, la capital del estado. Esa ciudad vive con inseguridad diaria, con robos, secuestros y asesinatos que, según la fuente, se relacionan con las disputas internas del cártel de Sinaloa.
La Conferencia del Episcopado Mexicano se pronunció a través de redes sociales. La Iglesia dijo que se suma a los esfuerzos para lograr que el sacerdote sea localizado pronto y pidió a las autoridades competentes que cumplan con su deber y colaboren en la búsqueda.
Numerosos feligreses de la parroquia donde está asignado el religioso se reunieron este lunes frente a la sede del gobierno estatal. Allí oraron y exigieron que aparezca con vida, según imágenes difundidas por la prensa.
La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez, informó a periodistas que la Secretaría de Seguridad puso en marcha un operativo de búsqueda. Añadió que el gobierno mantiene comunicación con las autoridades eclesiásticas para dar seguimiento al caso.
El hecho ocurre en medio de una violencia que golpea a todo el país. Según un recuento del Centro Católico Multimedial, al menos 14 sacerdotes han sido asesinados en los últimos siete años. Por otro lado, el cártel de Sinaloa atraviesa una guerra interna entre facciones que responden a sus líderes históricos, Joaquín "El Chapo" Guzmán e Ismael "El Mayo" Zambada, antiguos socios que hoy están presos en Estados Unidos.
Culiacán es el principal escenario de estos ajustes de cuentas, que según la misma fuente han dejado más de 2.000 muertos desde 2024.