Miles de empresas cierran en Argentina mientras el crecimiento no llega a todos
Un informe estima 31.342 cierres desde diciembre de 2023, con las pymes más golpeadas, en medio de un debate sobre el rumbo económico de Javier Milei.
El presidente Javier Milei, durante una visita a Nueva York, afirmó que no ve "ningún problema" con el crecimiento económico del país. Su declaración responde a los temores de una posible recesión técnica, es decir, dos trimestres seguidos de contracción. El primer semestre del año tuvo altibajos que aumentaron la sensación de fragilidad, aunque al comparar con el mismo período de 2024, el Producto Interno Bruto creció 2,2%.
La inflación bajó de más de 211% al inicio del mandato a 33,5%. Pese a ese avance, el costo social de las medidas de shock dejó secuelas: uno de cada tres argentinos vive en pobreza, el desempleo ronda el 8% y los ingresos reales siguen rezagados frente a los precios. La precarización laboral, con trabajos informales sin contrato ni seguridad social, y el endeudamiento son otras preocupaciones. Cerca de un tercio de quienes pidieron créditos está en mora.
El crecimiento lo lideran la minería, la energía, el agro y la intermediación financiera, mientras el comercio y la industria han tenido un mal año. Por eso se habla de una economía a dos velocidades. Las pequeñas y medianas empresas son las más afectadas. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), con datos hasta junio, 31.342 compañías han cerrado desde diciembre de 2023, cerca de 6% del total. La estimación se basa en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, porque no existe una cifra oficial sobre aperturas y cierres.
Un caso ilustrativo es el de Alejandro Marchizotti, dueño de una hamburguesería que cerró a fines de mayo. Comenzó con problemas a inicios de 2024, pidió créditos y redujo su plantilla de cinco empleados a uno. Señaló que la caída del consumo, el alza de tarifas y alquileres, y la falta de empleo formal lo llevaron al cierre. Hoy, con 63 años, trabaja conduciendo para una aplicación de transporte.
Según el director del CEPA, Hernán Letcher, el problema es que los sectores que más empleo generan son los que peor están. Atribuye el cierre de empresas a la caída del consumo, la baja de salarios reales, el aumento de tarifas y el ingreso masivo de importaciones. La industria manufacturera es la más afectada en pérdida de puestos de trabajo, y la Unión Industrial Argentina habla de una situación crítica por la presión fiscal y las dificultades de financiamiento.
El ministro Federico Sturzenegger afirmó que se crearon más de medio millón de empleos, con datos del Instituto Nacional de Estadística. Economistas advierten que el empleo formal cayó y que aumentaron los trabajos informales y el cuentapropismo. El propio Milei reconoció que la expansión se da en el sector informal. Otros especialistas, como Guido Zack, de Fundar, sostienen que la apertura debe hacerse en igualdad de condiciones, mientras que Miguel Boggiano, de CDI Capital, considera que la cifra de cierres es engañosa porque se trata sobre todo de negocios de uno o dos empleados.