Policía desaloja la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol de Madrid
Más de 330 personas fueron sacadas de la plaza a menos de un mes de las elecciones generales. Los organizadores denuncian una actuación violenta con heridos.
La acampada por el derecho a la vivienda que llevaba más de cinco semanas instalada en la Puerta del Sol, en pleno centro de Madrid, fue desmantelada la madrugada de este martes. El operativo se produjo a menos de un mes de las elecciones generales en España, convocadas para el 29 de noviembre.
La crisis de la vivienda es una de las principales preocupaciones de los españoles y volvió al centro del debate público en septiembre, después del desalojo forzado del apartamento de Maricarmen Abascal, una jubilada madrileña de 87 años que murió pocos días más tarde. Su caso provocó una ola de manifestaciones, entre ellas la instalación del campamento en la plaza, una de las más turísticas de la capital.
Al amanecer, una excavadora y otra maquinaria trabajaban para retirar las tiendas de campaña, mientras personas con monos blancos limpiaban el lugar. Las fuerzas de seguridad tenían cerrada buena parte de la plaza.
La Delegación del Gobierno en Madrid aseguró que la operación se desarrolló sin disturbios ni episodios de violencia. Según su comunicado, terminó con 334 personas desalojadas y dos detenidas por desobediencia y resistencia a la autoridad. En el operativo participaron 220 agentes de la Policía Nacional, 180 de la Policía Municipal, además de bomberos y miembros de los servicios sociales.
Los organizadores, en cambio, denunciaron en un mensaje de Telegram una intervención violenta, con varios heridos por golpes y por el uso de gas pimienta. Una mujer sin hogar de 43 años, que vivía en el campamento desde el inicio de la protesta, contó que los agentes no la dejaron recoger sus pertenencias. Entre ellas, dijo, estaban su documentación y su teléfono.
El campamento llegó a reunir varios centenares de tiendas, y muchas personas sin techo encontraron allí refugio junto a los activistas. El asentamiento tenía comedor, biblioteca y hasta enfermería. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocó las elecciones anticipadas después de no lograr que el Parlamento aprobara dos proyectos de ley para atender la crisis de vivienda.
El problema de fondo es el precio. Según el portal Idealista, alquilar un piso de 50 metros cuadrados en Madrid costaba de media unos 1.170 euros al mes en octubre, cerca de la mitad del salario bruto medio. El Banco de España estima un déficit de 700.000 viviendas en el país, que tiene unos 50 millones de habitantes. Los propietarios, por su parte, piden más garantías jurídicas y se quejan de que el desalojo de inquilinos que dejan de pagar puede tardar meses o incluso años.