Panapark Free Zone apunta a 200 empresas y 10.500 empleos
Su gerente general, Magda Echeverría, afirma que las zonas francas demuestran ser exitosas en Panamá, mientras crece la infraestructura del proyecto en Felipillo.
Las zonas francas buscan ir más allá de los incentivos fiscales o de los simples depósitos de mercancía, y en Panamá se impulsan como una apuesta para generar valor agregado y desarrollo económico. El modelo que promueve el país apunta a transferir conocimiento, impulsar la innovación y fortalecer el empleo.
Panapark Free Zone se presenta como la zona franca privada más grande del país. Está ubicada en Felipillo, a solo 6 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Tocumen, con conexión directa a las vías de acceso a ambos océanos. El proyecto funciona como centro logístico, industrial, comercial y de servicios bajo un modelo 4.0, pensado para atraer capital extranjero y potenciar el comercio internacional.
Durante su participación en el programa Economía Inteligente, Magda Echeverría, gerente general y CEO de Panapark Free Zone, habló del acelerado crecimiento del proyecto. Según explicó, ya se han construido 200.000 metros cuadrados, con un avance del 80 % sobre las 50 hectáreas del terreno, y se proyecta sumar 300.000 metros más, para llegar a 500.000 metros cuadrados edificados.
La ejecutiva indicó que actualmente el complejo cuenta con 77 empresas y que la meta es llegar a 200. En cuanto al empleo, señaló que se generan 4.000 puestos entre directos e indirectos, con la proyección de alcanzar 10.500. Para Echeverría, la clave del éxito está en medir el valor que se crea, la inversión atraída y las oportunidades laborales que se generan para la población.
El economista Carlos Araúz coincidió en que el impacto de estas zonas debe analizarse más allá del gasto fiscal o de los ahorros operativos. Según indicó, lo importante es la inversión que se realiza, el valor que se crea y el empleo que se genera. También distinguió entre las zonas francas que funcionan como simples bodegas de distribución y aquellas que agregan valor mediante industrialización, calidad en el servicio y desarrollo de un ecosistema.
Con esta visión, el crecimiento de las zonas francas se presenta como una plataforma para la expansión tecnológica y para posicionar a Panamá como referente de competitividad e innovación industrial en la región.