Panamá sale de la lista negra fiscal de la Unión Europea tras seis años
El país pasa a la lista gris y seguirá bajo vigilancia europea hasta que la OCDE evalúe cómo comparte información tributaria con otros países.
La Unión Europea retiró a Panamá de su lista negra de jurisdicciones que no cooperan en temas tributarios. La decisión se anunció el viernes 9 de octubre en Luxemburgo, durante la reunión de ministros de Economía y Finanzas del bloque, conocida como Ecofin. Panamá estaba en ese listado desde febrero de 2020. Vietnam, que había entrado en febrero de este año, también fue sacado en la misma jornada.
Para tomar la decisión, el Consejo europeo tomó en cuenta los cambios al régimen que exoneraba las rentas generadas fuera del país, un punto que Bruselas consideraba dañino. Ese ajuste se concretó con la Ley de Sustancia Económica, que entrará en vigor en enero de 2027. Según el comité europeo, la actualización muestra una tendencia positiva en el cumplimiento de las reglas internacionales de buena gobernanza fiscal.
Eso sí, Panamá no queda libre del todo. Ahora pasa al Anexo II, la llamada lista gris, donde están los países que tienen compromisos pendientes. Lo que falta es una nueva revisión del Foro Global de la OCDE sobre transparencia, que medirá si el país entrega adecuadamente la información fiscal que otras naciones le solicitan para sus investigaciones, además de temas de registros contables. No hay fecha fija para esa evaluación. El Ministerio de Economía y Finanzas indicó que ya pidió una visita presencial para ser evaluado, a más tardar, en el primer semestre de 2027.
La lista europea se actualiza dos veces al año y la próxima revisión está prevista para febrero de 2027. Sin embargo, la salida de la lista gris depende del resultado de la evaluación técnica de la OCDE, que es un proceso aparte, y de una decisión posterior del Consejo. Tras este cambio, el listado negro quedó con ocho jurisdicciones: Samoa Americana, Anguila, Guam, Palaos, Rusia, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes de Estados Unidos y Vanuatu.
Estar en la lista negra no implica sanciones económicas automáticas, pero sí trae restricciones, como impedir que ciertos fondos europeos pasen por entidades de esos territorios, y medidas como auditorías más frecuentes. Cada Estado miembro puede añadir castigos propios. El comunicado europeo no menciona efectos económicos inmediatos por la salida de Panamá, ni la retira de otros listados internacionales.
El presidente José Raúl Mulino, quien desde que asumió en julio de 2024 se propuso sacar al país de estas listas, celebró la noticia y aseguró que atraerá más inversión europea y más empleos. Agradeció el apoyo de distintos sectores y explicó que hubo que hacer reuniones presenciales y reclamos en foros para recuperar la confianza internacional.
El ministro Felipe Chapman afirmó que en estos años Panamá compitió en desventaja por inversiones y que su reputación se vio golpeada. Relacionó el resultado con el desempeño de la economía, que según dijo creció 6.4% en el segundo trimestre de 2026, mientras el desempleo bajó de 10.4% a 8.5%, con 77 mil nuevos puestos de trabajo.