Panamá pide apoyo técnico a México para revisar escuelas tras el terremoto
El ministro Icaza confirmó gestiones entre Mulino y Sheinbaum para enviar especialistas que evalúen infraestructuras sociales dañadas por el sismo de magnitud 7,7.
El Gobierno panameño gestiona con México el envío de un equipo de especialistas para revisar las infraestructuras críticas afectadas por el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el suroeste del país el viernes 9 de octubre. Así lo anunció el ministro de Asuntos del Canal y secretario de Metas, José Ramón Icaza, quien indicó que el presidente José Raúl Mulino busca concretar esta ayuda técnica con su par mexicana, Claudia Sheinbaum.
Según Icaza, Mulino coordinaba una llamada con Sheinbaum para definir los detalles del respaldo y conformar un grupo técnico que ayude a valorar las infraestructuras sociales golpeadas por el sismo. Entre las instalaciones que serán inspeccionadas figuran los centros escolares y otras estructuras que necesitan una evaluación especializada para establecer si son seguras. El funcionario destacó la experiencia mexicana en emergencias de este tipo, por su alta actividad sísmica y su historial en la atención de terremotos y temblores. Los detalles oficiales se darían a conocer en los próximos días.
Mientras tanto, las autoridades mantienen la asistencia a las comunidades afectadas. El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial inició trabajos preparatorios para reconstruir viviendas en Herrera y Coclé. En Los Santos, la entidad contabiliza 633 casas con daño total en su último informe. Según el balance oficial más reciente citado por el Gobierno, 15.139 personas habían recibido atención humanitaria y 3.696 permanecían alojadas en 46 albergues temporales.
El mismo reporte señala que 879 familias perdieron sus viviendas y que cerca de un millar sufrieron daños en sus residencias. La península de Azuero, donde se ubicó el epicentro y se registró la mayor parte de las más de 600 réplicas reportadas, sigue entre las zonas más golpeadas. Numerosos residentes continúan durmiendo en carpas improvisadas o a la intemperie, por temor a regresar a sus casas, incluso a las que todavía están en pie.
La persistencia de los movimientos sísmicos mantiene la preocupación entre las familias, que esperan los resultados técnicos para saber si pueden volver a ocupar sus hogares. Estas cifras reflejan la magnitud de los daños y la necesidad de inspecciones que determinen qué estructuras pueden habitarse con seguridad y cuáles requieren reparación o reconstrucción. La cooperación con México busca apoyar esa revisión, sobre todo en los centros educativos, mientras el país avanza en su recuperación tras la emergencia.