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ECONOMÍA

Panamá crece, pero el crédito avanza lento y los bancos cambian su estrategia

Moody's advierte que el dinamismo económico no se traduce en más préstamos a empresas y hogares, mientras la banca busca oportunidades fuera del país.

Mesa de Economía, 12:02 a.m. · 3 min de lectura
Panamá crece, pero el crédito avanza lento y los bancos cambian su estrategia

Panamá mantiene un crecimiento económico cercano al 4% desde 2025, por encima del promedio latinoamericano proyectado de 3% para 2026 y 2027, según Moody's Ratings. Sin embargo, el crédito bancario no acompaña ese ritmo. La calificadora lo analiza en su informe Crecimiento sin crédito, publicado el 4 de noviembre de 2026, donde explica por qué el financiamiento está estancado.

Entre enero y junio de 2026, el país registró el crecimiento crediticio más débil de la región, con un alza nominal de 1.3% interanual y una caída real de 1%. Para septiembre, el crédito local subió 4.7% en términos nominales, pero esa recuperación vino sobre todo de los préstamos al sector público. El financiamiento al sector privado apenas creció 1%.

La Superintendencia de Bancos ofrece otra lectura. Según su informe de septiembre, los nuevos créditos entre enero y septiembre sumaron $21,413 millones, un 8.2% más que en el mismo período de 2025, y las colocaciones nuevas al sector privado crecieron 3.3%. Sin embargo, el saldo de la cartera privada subió solo 1.04%, hasta $63,539.7 millones. Los préstamos al sector público crecieron 136.84%, hasta $4,079 millones, y explicaron cerca del 78.3% del aumento de la cartera local. La diferencia está en medir los desembolsos nuevos frente al saldo acumulado.

Moody's identifica además un cambio en la composición del crecimiento. Antes de la pandemia, buena parte de la inversión iba al desarrollo inmobiliario y al turismo, actividades que generaban construcción, empleo, ingresos para los hogares y demanda de préstamos. Hoy la expansión se apoya más en logística, infraestructura de transporte y servicios empresariales, que requieren grandes inversiones pero generan menos empleo e ingresos locales. Parte de esos proyectos se financia con recursos propios, casas matrices o fuentes externas. A esto se suman la confianza del consumidor deteriorada, un desempleo de 8.5% a agosto de 2026 y la consolidación fiscal, factores que han frenado la demanda de financiamiento.

Ante la debilidad del mercado local, los bancos amplían sus operaciones en otros países de la región. Los préstamos a no residentes crecieron 6.6% interanual a septiembre de 2026 y representan 30% de los préstamos del sistema, frente a 21% en 2019. La cartera externa neta del Centro Bancario Internacional alcanzó $40,213.5 millones, con un crecimiento de 8.41%, por encima del 4.90% de la cartera interna neta. Según la Superintendencia, el componente externo explicó cerca del 50.3% del incremento interanual de la cartera crediticia neta.

Para Moody's, esta diversificación permite sostener los volúmenes de negocio y acceder a mejores márgenes de rentabilidad. No obstante, advierte que también introduce riesgos vinculados con las condiciones económicas de otros países, las diferencias regulatorias y las dificultades para recuperar préstamos en caso de incumplimiento.

El desafío para el sistema bancario panameño es que el buen desempeño de la economía se traduzca en más crédito para empresas y hogares, y no solo en operaciones con el Estado o en negocios fuera del país.

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